jueves, 6 de septiembre de 2012

José Arpa Perea





Pintor paisajista español (Carmona, 19 de febrero de 1858 - Sevilla, 1952).
Desde muy joven, comenzó a interesarse por el paisaje como el género pictórico que le permitiría desarrollar sus grandes cualidades tanto en el manejo del color como en sus sutiles variaciones de la luz, aunque también pintaría años después retratos de gran valor artístico.

Comenzó sus estudios con Eduardo Cano, pintor madrileño (1823-1897) que fue un gran cultivador (premiado incluso) de la pintura histórica. Después de unos años de formación en la Escuela de Bellas Artes de Sevilla, Arpa continuó, becado por la Diputación, estudiando en Roma, donde se dedicó a pintar sobre todo obras con temas históricos.

Pasó a México y vivió muchos años en Puebla, donde pintó parte importante de su obra y presentó algunas exposiciones. Francisco Pérez de Salazar y Haro, en su libro Historia de la pintura en Puebla, editado por el Instituto de Investigaciones Estéticas de la Universidad Nacional Autónoma de México en 1963, nos cuenta (p. 116) que "Allá por el año de 1900 presentó algunos cuadros importantes en la exposición que organizó con gran éxito el Círculo Católico de Puebla; en ella le fue premiado un cuadro que tituló Artista de jacal; es una nota sincera de colorido y verdad; representa a un escultor de ínfima categoría decorando una estatua de la virgen. Compañero de este cuadro fue otro relativo al entierro de un niño en Jalapa, que adquirió cierto rico industrial y devolvió después al maestro por haberle parecido a su esposa una nota demasiado triste para decorar sus salones".


Más tarde, emigró a Estados Unidos, concretamente a San Antonio, Texas, donde pasó algunos años y sorprendió a los críticos por la belleza y colorido de sus paisajes.
Finalmente, regresó a España, donde pasó sus últimos años y murió. Una de sus obras puede contemplarse en el Museo de Bellas Artes de Sevilla.