martes, 19 de junio de 2018

LORENZO LOTTO EN EL MUSEO DEL PRADO- EXPOSICIÓN


El Museo del Prado presenta la primera gran exposición monográfica dedicada a los retratos de Lorenzo Lotto. Coorganizada con la National Gallery de Londres, la muestra cuenta con el patrocinio exclusivo de la Fundación BBVA y será la gran protagonista de la programación del Prado este verano. Lorenzo Lotto (Venecia, 1480 – Loreto, 1557) fue uno  de los pintores venecianos de mayor talento en la primera mitad del siglo XVI, Lotto fue también uno de los más peculiares, y su carrera incansablemente itinerante lo marginó un tanto de la escuela veneciana. Parece probable que se formara en su ciudad natal con Alvise Vivarini, pero su primera actividad independiente tuvo lugar en Treviso (h. 1503-1506). Un encargo de los dominicos de Santo Domingo de Recanati le llevó a Las Marcas, donde permaneció seis años (1506-1512). En 1509 trabajó en la Stanza della Segnatura del Vaticano, pero su estilo altamente expresivo y ajeno al clasicismo no debió ser del agrado del papa Julio II, porque rápidamente fue sustituido por Rafael. La ocasión de pintar otro cuadro de altar importante para una iglesia dominicana la tuvo en 1512 en Bérgamo, donde pasó también varios años. En 1525 regresó a Venecia, y allí siguió trabajando para clientes de Bérgamo y Las Marcas además de locales. Esa etapa veneciana se vio interrumpida por nuevas estancias prolongadas en Las Marcas (1538-1540) y Treviso (1542-1545). En 1549 abandonó finalmente Venecia por Las Marcas, y vivió sus últimos años como hermano lego en una comunidad religiosa de Loreto. Lotto pintó sobre todo asuntos religiosos, pero fue también retratista. Sus muchos cuadros de altar, por ejemplo las tres Sagradas conversaciones para las iglesias de San Esteban (ahora San Bartolomé), Santo Espíritu y San Bernardino de Bérgamo presentan esquemas compositivos relativamente tradicionales con una técnica no menos conservadora, que persigue una factura lisa y controlada y se recrea en la exactitud de los pormenores. Pero su expresión del sentimiento religioso es muy personal: rayana a ­veces en lo humorístico, suele transmitir una aguda intensidad emocional, aún más acusada por la acidez y disonancia del colorido. Esas notas también se advierten en pinturas religiosas de formato menor, como el San Jerónimo penitente (Prado), obra tardía, de 1546, que Lotto pintó para su amigo Vincenzo Frizier, regidor del hospital veneciano de Santos Juan y Pablo. La invención compositiva y la penetración psicológica de sus retratos, donde es característica la insinuación de una vida interior tensa y agitada, hacen de Lotto uno de los más grandes retratistas del renacimiento italiano. La sensibilidad hondamente piadosa que aflora en sus cuadros se manifiesta asimismo en el libro de cuentas ­(Libro di spese ­diverse) que llevó durante los dieciocho últimos años de su vida (1538-1556). Ese importante documento, casi único en su género, proporciona abundante información no solo sobre la práctica profesional del artista y su mundo social, sino también sobre sus reflexiones y sentimientos íntimos. La crítica, sin embargo, ha estado muy lejos de mostrarse unánime a la hora de interpretar a través del Libro la personalidad de Lotto y su actitud frente a las controversias religiosas de su tiempo.
Comisarios: Enrico Maria dal Pozzolo (Universidad de Verona) y Miguel Falomir (Museo del Prado).

lunes, 18 de junio de 2018

Juan García Martínez


(Calatayud, Zaragoza, 1829-Madrid, 1895). Pintor español. Estudió en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, con Antonio Maffei y Federico de Madrazo. En 1855 viajó a París para ampliar sus estudios, permaneciendo allí tres años durante los cuales asistió al taller de Léon Cogniet, quien lo orientó hacia la pintura de historia. En 1856 envió el cuadro La resurrección de Lázaro a la Exposición Nacional de Bellas Artes, donde obtuvo mención honorífica. A su regreso continuó participando en las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes, presentando a la de 1858 su más célebre cuadro, Los amantes de Teruel, que obtuvo medalla de segunda clase. Basado en el drama de Juan Eugenio Hartzenbusch de 1837, es la primera escenificación de la muerte de los amantes que se presenta a los certámenes nacionales, un argumento que se convirtió en tema predilecto del espíritu romántico y que sería repetido por Muñoz Degrain en 1884. En 1862 ganó una mención honorífica ordinaria por Manifestación de Enrique IV al pueblo segoviano y en 1867 medalla de tercera clase por cinco óleos con el mismo título, Recuerdos del Pósito de Madrid, dos de ellos en el Museo del Prado.

Museo del Prado

martes, 5 de junio de 2018

Vittorio Matteo Corcos



Vittorio Matteo Corcos (4 de octubre de 1859 - 8 de noviembre de 1933) fue un pintor italiano, conocido por sus retratos. Muchos de sus trabajos de género representan a hombres y mujeres jóvenes y elegantemente vestidos en momentos de reposo y recreación.
Nació de padres judíos, Isacco e Giuditta Baquis, en Livorno. Se formó en la Academia de Bellas Artes de Florencia con Enrico Pollastrini. Entre 1878 y 1879 trabajó bajo Domenico Morelli en Nápoles. 
Luego viajó a París, donde conoció a Léon Bonnat y firmó un contrato con Goupil & Cie. Pudo complementar sus ingresos como pintor de retratos con ilustraciones para revistas.Frecuentaba los círculos de Giuseppe De Nittis. Entre 1881 y 1886, exhibió con frecuencia en el Salón. 

Regresó a Italia en 1886, supuestamente para unirse al ejército, y se estableció en Florencia.Se convirtió al catolicismo y se casó con una viuda, Emma Ciabatti. En Florencia, se hizo amigo de los círculos intelectuales e hizo retratos de Silvestro Lega, Giosue Carducci y Pietro Mascagni.

miércoles, 30 de mayo de 2018

Giovanni Anselmo



 "Mientras la mano indica, la luz se enfoca, en la gravitación universal interfiere, la tierra se orienta a sí misma, las estrellas se acercan a una pulgada más ..."


Escultor italiano y uno de los principales representantes del Arte PóveraEste artista basa sus obras en la mutación y la perdurabilidad de los materiales, la gravedad, las relaciones causales, la energía de una situación y la utilización de fuerzas contrarias que producen tensión y significado máximos. 
Nacido en 1934 en Bongofranco D'Ivrea, Italia Giovanni Anselmo comenzó como pintor autodidacta, pero en poco tiempo descartó los enfoques tradicionales e incluso establecidos del arte moderno, y comenzó a hacer esculturas empleando materiales como la piedra y el metal para transmitir fuerzas invisibles como la gravedad y el magnetismo.Es reconocido en su Italia natal y en otros lugares como uno de los participantes más prominentes en el movimiento Arte Povera (literalmente "arte pobre") de finales de 1960 que surgió en Italia. A finales de la década de 1970, comenzó a producir obras centradas en la profundidad e intensidad del color ultramarino (una palabra que originalmente significaba "más allá del mar"), mientras continuaba explorando combinaciones imaginativas y transformaciones de materia, energía, luz y distancia. Anselmo es una figura rara que sigue defendiendo firmemente la poética radical forjada por el arte de finales de los sesenta. Recibió el León de Oro en la 44ª Bienal de Venecia en 1990, y ha realizado numerosas exposiciones individuales, como Kunsthalle Basel (1979), Museo de Arte Moderno de la Ciudad de París (1985) y Kunstmuseum Winterthur (2013).

sábado, 26 de mayo de 2018

NOTICIA DEL FALLECIMIENTO DE MANUEL OLIVEIRA- ARTISTA ARGENTINO


A los 91 años, el artista plástico falleció en la tarde del jueves y sus restos fueron velados en la cochería Bianchi, de Quilmes Oeste, donde desfilaron numerosos amigos, familiares, vecinos, artistas y alumnos de sus distintos cursos.
Manuel Oliveira fue pintor y dibujante, considerado un referente el arte latinoamericano contemporáneo. Nació el 16 de septiembre de 1927 en Quilmes y cursó el Profesorado Superior de Pintura en la Escuela Superior de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata. En 1996, fue declarado Ciudadano Ilustre de Quilmes por el Honorable Concejo Deliberante.
Un abrazo a la familia

lunes, 14 de mayo de 2018

Francesco Paolo Michetti




Nació en   Tocco di Casauria en 1851. Comenzó
preparandose en  Chieti, Abruzzo. Su inegable talento lo llevó a la ciudad donde consiguió una beca en  1868 para continuar sus estudios en la Academia de Bellas Artes de Nápoles.

  En Nápoles se sintió, especialmente, atraído por el realismo de  Domenico Morelli, Filippo Palizzi y la Escuela de Resina. A pesar de su escasa asistencia a los cursos académicos ganó dos premios .
En 1872 Michetti participó en el Salón de Paris,  y el galerista  alemán  Reutlinger empezó a vender su obra. Esto lo condujo a un febril estímulo artístico. Se interesó por la obra de Mariano Fortuny  y comenzó a estudiar fotografía, seguramente con la mediación de  Filippo Palazzi.
En 1875,  y en 1877 volvió a exponer en el Salón de París y en la Exposición Nacional de Nápoles atrajo especialmente la atención. 


A finales del siglo XIX su participación en exposiciones se hizo  más intensa y en 1878 fue a la Exposición Universal de París, en 1880 a la primera Ëxposición Internacional de Arte Moderno de la Sociedad Raffaello y  en  1881 a la Exposición Nacional de  Milan. 
El año siguiente marcó un punto de inflexión en la carrera de Michetti. La pintura monumental Il Voto, presentada en la Exposición Internacional de Roma, golpea a los críticos y al público por el realismo crudo en el que describe la fiesta de San Pantaleón en Miglianico. El trabajo, revisado por D'Annunzio en las páginas de "Fanfulla della Domenica", finalmente ingresó en la Galleria Nazionale d'Arte Moderna de Roma.
La primera mitad de la década de 1890 vio a Michetti participar en importantes exposiciones en Alemania, incluida la Exposición Internacional de Arte de la Sociedad de Artistas en Berlín en 1891. En 1895, la pintura La Figlia di Jorio (Pescara, Palazzo della Provincia) recibió una medalla en el 1ª Bienal de Venecia. El jurado de críticos e historiadores del arte explicaron así su decisión: "Michetti [...] ha expresado el drama humano con sinceridad, con un inmenso poder naturalista". Durante la segunda mitad de la década, la participación de Michetti en exposiciones públicas se volvió cada vez más esporádica.

El artista pasó largos periodos de aislamiento en el convento de Francavilla, reinterpretando su rico material fotográfico en la realización de las imágenes Le Serpi e Gli Storpi, que serían presentadas después de años en la Exposición Universal de París de 1900. En este período la fotografía ya no era una herramienta simple para la recolección de material documental, sino que se convirtió en un lenguaje de autoexpresión en sí mismo, cuyo potencial se estudió en las selvas aisladas de Abruzzo. En 1909, Michetti fue nombrado senador del Reino, y al año siguiente acordó enviar quince de sus paisajes a la Bienal de Venecia. Esta iba a ser su última aparición pública, y fue seguido por intentos en última instancia inútiles para persuadirlo a que volviera a presentar su obra para su exhibición pública. Sin embargo, en 1913 aceptó una invitación para hacerse miembro de la Junta de Ordenadores de la Galleria Nazionale d'Arte Moderna, y también miembro en 1921 de la Junta de Adquisiciones de la misma institución. Murió de neumonía en el convento de Francavilla el 5 de marzo de 1929.

martes, 8 de mayo de 2018

José Jiménez Aranda






(Sevilla, 1837-1903). Pintor e ilustrador español, que cultivó escenas de género ambientadas en interiores dieciochescos, el paisaje y los temas religiosos. Fue profesor y presidente de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla, catedrático de la Escuela Oficial de dicha ciudad y comendador de la orden de Isabel la Católica. Comenzó su formación en la Escuela de Bellas Artes de su ciudad natal, donde fue discípulo de Antonio Cabral Bejarano, Eduardo Cano y Manuel Barrón; asimismo, trabajó como litógrafo realizando copias de obras del Museo de Bellas Artes de Sevilla. En 1867 se trasladó a Jerez de la Frontera, donde trabajó como restaurador y diseñador de vidrieras hasta que en 1871 viajó a Roma, ciudad en la que trabó amistad con Mariano Fortuny. 

En 1881 se instaló en París, atraído por la gran acogida e interés que despertaron sus obras por parte de la crítica y del público galo. Regresó a España en 1890 y vivió en Madrid y Sevilla, ciudad en la que murió. Como ilustrador destacó su colaboración en el volumen colectivo El Quijote del Centenario. Concurrió a exposiciones nacionales y extranjeras, obteniendo mención honorífica en las Nacionales de Bellas Artes de 1864 y 1866, así como sendas terceras medallas en las ediciones de 1871 y 1878, por los lienzos titulados Un lance en la plaza de toros y El guardacantón. Remitió sus obras, entre otras, a la Exposición Universal de París de 1878, al Salón parisino del año siguiente y a la Internacional de Múnich de 1883, donde fue galardonado con medalla de honor. Su estilo se caracteriza por la corrección del dibujo y la riqueza cromática, apreciándose una evolución del lenguaje romántico de sus primeras obras a la utilización de una estética de matiz naturalista en su producción madura. En sus pinturas de casacones se manifiesta la huella italiana que se suma a la influencia de Fortuny. El artista donó seis dibujos [D5061-D5066] al Museo de Arte Moderno, que ingresaron en el Museo del Prado en 1971.

Museo Nacional del Prado

lunes, 7 de mayo de 2018

Gustave Moreau


Moreau, el artista más inventivo de la vieja escuela de la pintura francesa del siglo XIX
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Gustave Moreau (1826-1898) Nació en París. Su padre, arquitecto y hombre de gran cultura que quería para su hijo una educación clásica. Despues de mostrar gran habilidad para el dibujo, a los 17 años comenzó a copiar a los grandes maestros del Louvre y al año siguiente se preparó con François-Édouard Picot para entrar en la Escuela de Bellas Artes de París. 
Cuando acabó su formación empezó copiando obras en el Louvre para encargos. En 1852 le aceptaron su primer cuadro en el Salón. Al año siguiente sus padres le compraron una casa, donde viviría toda su vida y que hoy en día es el Museo Gustave Moreu.
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Despues de pasar un año en Roma, Florencia, Milán y Venecia, volvió a París en 1859. En 1860 conoció a la mujer con quien compartiría su vida hasta la muerte, pero que nunca se casaron. En 1875 le concedieron la Legión de Honor y en 1888 fue nombrado académico de Bellas Artes y comenzó a dar clases. Entre sus díscipulos estan Matisse y Marquet.


Su obra muestra una clara preferencia por los temas históricos, bíblicos y mitológicos, siempre desarrollados de forma inquietante y evocadora, a través de la recreación de atmósferas exóticas, a menudo orientales, y del dramatismo de las escena.Es uno de esos artistas inclasificables que influyeron -probablemente sin saberlo- en la historia del arte.

miércoles, 25 de abril de 2018

TOMBUCTÚ

POL NOS CUENTA LA HISTORIA DE SU NUEVO AMIGO AMERICANO


Holaaaaaa, si aún estoy vivo. Ahora estoy con la hija de mi ama, ya os lo he dicho. Comparto casa  y comida con el imbecil y tengo que aguantarme porque mi cuerpo ya no responde para peleas.


Ya os he contado lo de mi amigo Cross, el perro americano, pulcro, instruído y buen tipo...Ahora he conocido a otro americano, Mr Bones...joer!!!(perdón pero su influencia está cambiando mi lenguaje)- que tío el Bones! Me  hace mear con cada una de sus historias. Me meo de placer no por necesidades seniles.


Es un mestizo y ya sabeis que los que tenemos dudas sobre nuestra procedencia somos más reflexivos  y  psicológicos. A mi eso de chucho no me causa ningún complejo pero a Mr Bones, como no se ve al espejo,  le gusta que lo reconozcan como un collie. 


A los humanos les gusta decir eso de que el perro es "el mejor amigo del hombre"- mira queeee, espera que voy a esputar- que no es eso, simplemente nos utilizan para contarnos todas sus miserias y como ponemos "caras" piensan que los comprendemos. 


Nos acostumbramos a ellos y llegamos a sentir verdadero terror al abandono cuando escuchamos eso de los refugios con dardos tranquilizantes y luces fluorescentes. 

El último wasap me lo envidado Mr Bones desde la ciudad de Baltimore. Está en una calle maloliente, su amo, con una curda increíble, agarrado a una farola

Mi amigo americano me dice que se ha entretenido meando en todas las bocas de riego que ha encontrado pero ahora tiene frío y su estómago le está recordando que hace  36 horas que no come

MI AMIGO MR BONES

El amo de mi nuevo amigo americano se llama William, pero le gusta que le llamen Willy.  
Mr Bones está convencido que más como amigo lo ha adoptado como una especie de guardaespaldas. Willy no es  un  mal tipo, más bien es un desarraigado. Su padre murió cuando el tenía doce años. Se quedó perplejo porque cuarenta y tantos no le parecía una edad adecuada para morirse. Intentó buscar un motivo para llorarlo... en su memoria sólo encontró largos silencios y golpes así que lo borró de su memoria.
Ahora tendría que vivir solo con su madre e ir al instituto. 
La profesora de literatura le dijo que escribía muy bien y Willy se convenció que llegaría a ser premio Nobel. Se enamoró perdidamente de aquella profe rubia, pequeña y gordita y le escribía poemas todos los días. Pronto necesitó sustancias que activasen su imaginación, así que bebía y se clavaba todas las venas de su cuerpo con todo tipo de venenos.

Un día su profe, su amor, anunció que se iba, que tenía que seguir a su marido a un nuevo destino y Willy lloró desesperadamente. Le envió poemas a Baltimore durante muchos años, tantos que seguramente le darían para diez libros...
Años de convivencia con su madre. Aquella mujer que siempre quería tener la razón... si al menos fuera más flexible... Y llegó la universidad. Dos años de excesos hasta que lo encontraron tirado en el suelo con una botella de alcohol y comiendo sus propios excrementos. Despues el manicomio y vuelta al hogar. 

A Willy no le intersaba la tele. Se tumbaba en el sofá y repasaba las imágenes que se reflejaban en la pared. Un día que se había quedado adormilado escuchó su nombre: WILLIAM. Buscó la voz...WILLIAM...Un Papá Noel gordito y colorado le hablaba desde la pantalla. Apagó la tele, pero le pudo la curiosidad y volvió a encenderla. Allí seguía aquel hombre diciendole que si, que le hablaba a el, a WILLIAM. Willy miró atentamente a aquel hombre mientras este le decía que no era nadie, que era simplemente un comemierdas
Willy lloró amargamente y decidió que se haría santo. Se cambió el nombre, a partir de ese día sería WILLIAM G. CHRISTMAS. A la mañana siguiente fue a una tienda de Manhattan e hizo que le tatuaran un Papá Noel en el brazo
Cuando volvió a casa y orgulloso enseñó el brazo a su  madre se puso como loca. De su boca salió toda la historia de cuando tuvieron que huir de Polonia, la  ley mosaica, como había podido su hijo tatuarse aquella imagen sobre una piel judía. Willy, que ya había tomado la determinación de hacerse santo, lo que menos quería era ofender a su madre, así que abandonó el hogar


Y así llegue a mi amo

Me despido, de momento. Mr Bones me envía misivas muy largas, ahora manuscritas, y me da mucho trabajo leerlas y transmitirlas, así que le he enviado la clave y a partir de ahora contará el directamente la historia
Bien, gracias Pol.

Como habíamos contado, mi amo, el señor William G. Christmas, abandonó el hogar antes de que su madre volviera a llevarlo al psiquiátrico. Lanzado al camino de la santidad, con una pequeña pensión de la parte que le correspondía del seguro de vida de su padre, deambuló por las calles, eso si, sin olvidar que en los días duros de invierno volvería a su casa de Brooklyn.


Años siguiendo la senda que Papá Noel le había indicado. Salvó a una niña de ahogarse, ayudaba a las ancianitas a cruzar las calles, convenció a dos mujeres que no se suicidaran y hasta dio su último dolar a un pobre que pedía en una esquina;  pero como los santos no son siempre comprendidos, un día le pagaron con un balazo en una pierna y una puñalada en un hombro.



Los años habían pasado, William G. Christmas parecía ahora un mendigo desdentado, ya no se sentía fuerte, así que dudó entre comprar una pistola o hacerse con un perro... y así fue como llegué yo a su vida.

Cuando acudió al refugio de animales dudaron mucho de entregarme, pero definitivamente pasé de la teta de mi madre a los brazos de aquel  raro ser.

Ya empezaba a hacer frío, así que los dos fuimos a Brooklyn.


Una vieja cascarrabias nos recibió a gritos. Yo no podía contener mi pis de cachorro y ella llenó la casa de periódicos.  Allí pasamos todo el invierno. Yo descubrí los copos de nieve a través de la ventana, mientras mi amo escribía sus poesías durante horas. Recorría la casa y al poco tiempo ya conocía todos los muebles y olores. Distinguía perfectamente el olor de  las zapatillas de Willy  y las de su madre, la señora Gurewic, y tambien pronto conocí el timbre de la puerta y el del teléfono. Definitivamente la vida de los humanos era muy aburrida. Perseguía mi propio rabo hasta que me cansaba de dar vueltas y a  las cucarachas que había debajo del fregadero... pero un día llegó la primavera...

Mi vida de vagabundo


Nos lanzamos a las calles. Yo me sentía feliz porque mi  amo tenía algo de perruno, le gustaba andar y andar sin rumbo fijo. Me hablaba y hablaba, haciendo distintas voces, lo que me despistaba mucho, pero  pronto me di cuenta que era un ser muy inteligente, un filósofo. Me decía cosas como: Si el sol es amarillo y la luna blanca ¿Por que es el cielo azul de día y negro por las noches?- Como escritor tambien era bueno. A veces fotocopiaba poemas y los vendía por las plazas a un dolar. ¿Quien podía pagar un dolar por un poema si no era realmente bueno?
Me preguntaba si los humanos  eran como los osos que hibernaban en invierno, pero no, porque cuando yo salía a hacer mis pises veía humanos caminando sobre la nieve
Siete años recorriendo ciudades y pueblos. Mis principales recuerdos están en Alburquerque cuando dormíamos en aquella fábrica abandonada y  Greta aquella preciosa perrita con la que me había revolcado varias veces, Willy tambien se había enrollado con Wanda en Denver, una gordita simpática que lo mantenía con huevos duros. Recorrimos todas las ciudades y pueblos de Estados Unidos, eso si, sin olvidarnos de volver los inviernos a Brooklyn

La vieja, la señora Gurevitch, ahora me aceptaba. Me dejaba sentarme con ella y me acariciaba la cabeza mientras hojeaba una revista y hablaba. Aquel pobre chico, tan guapo, inteligente y listo, que mala suerte tenía en la vida...Si no estuviera tan loco...horas y horas dándole vueltas al tema. Yo me iba quedando dormido, ya no me quedaban dudas sobre la herencia genética de mi amo

Cuanto más conocía a mi amo, más convencido estaba que era una especie de dios. Tenía un alma perruna. Yo sabía que el tambien me adoraba. Un día,  ya medio borracho, lo escuche decir en un bar: Los perros son muy inteligentes, su filosofía es " si no vale para comer ni para joder, echale una meada"

Se acerca el final


Estaba lloviendo, en mi pelo brillaban las gotas como perlas blancas. Mi amo, sentado en la acera, con la espalda recostada contra una pared de ladrillo. De su pecho salía un ruido muy raro, tosía mucho. Lo miré  preocupado y apoyé mi cabeza sobre su pierna.


 De su cuerpo, cubierto solo con una camiseta empapada salía un intenso calor.  Expulsaba unas horribles flemas, las que no podía escupir caían por las comisuras de sus labios. Dormitaba y decía palabras inconexas.  De repente se oyó el sonido de un trueno  y como si hubiera vuelto del otro mundo me habló...


 "Vamos camino de la ciudad del adiós, amigo"- dijo. Esa fue la primera vez que me habló de TOMBUCTÚ, aquella tierra cubierta de palmeras, donde siempre brillaba el sol y no había penas ni hambre. Comenzó a recitarme los consejos de Polonio a su hijo Laertes : "Llévate mi bendicióny graba en tu memoria estos principios: 
no le prestes lengua al pensamiento, 
ni lo pongas por obra si es impropio. 
Sé sociable, pero no con todos. 
Al amigo que te pruebe su amistad 
sujétalo al alma con aros de acero, 
pero no embotes tu mano agasajando 
al primer conocido que te llegue. 
Guárdate de riñas, pero, si peleas, 
haz que tu adversario se guarde de ti...
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Apenas había salido del asombro  cuando continuó " No prestes ni pidas prestado; pues quien presta pierde a menudo el amigo y lo prestado"

Estaba claro que había leído a Shakespeare...

 Me alegré cuando comenzó a hablarme de cambiar el mundo, de llevar un poco de grises a los monótonos rincones del alma. De como se puede hacer un poema a un tostador  y como conseguía escuchar las conversaciones de piedras y árboles...

Mis ojos brillaron de nuevo, mi amo volvía a ser MI AMO


WILLIAM G CHRISTMAS HA LLEGADO A TOMBUCTÚ

William G. Christmas, mi amo, continuaba hablando: "Amigo mío, no te he conseguido una formación, ni siquiera sabes escribir a máquina, no te dejo una pensión..." ¿Me va a abandonar? Me preguntaba.  Tambien me confesó que estabamos allí en Baltimore para buscar a Bea Swanson, aquella profesora pequeña, gordita, el único amor de su vida. Comenzó a recitar un poema y su voz se fue apagando. Preocupado acerqué mi oreja a su pecho. Respiraba... comenzó a roncar así que me acurré al calor de su cuerpo y  me quedé dormido

 De madrugada nos despertó el sonido de  una sirena. De un coche bajaron dos policías y yo corrí a refugiarme en una esquina. Willy me había advertido de no fiarme nunca de gente uniformada.


 Desde mi posición pude ver como introducían a Willy en una ambulancia...Bea Swanson decía repetidamente y daba una dirección. Un camillero le pidió tranquilidad. Willy me miró y con ojos suplicantes dijo: "Amigo mio, Mr Bones, huye, no te dejes pillar". 


Corrí tanto que me pareció haber cruzado todo Estados Unidos. Extenuado, con las patas heridas me tumbé en un parque. Hacía mucho tiempo que no comía pero no podía levantarme. ¿Como iba a sobrevivir? Recuerdo con que desprecio mirabamos mi amo y yo a los perros vagabundos, y ¿Que era yo ahora? A media noche me desperté sobresaltado, una terrible sensación recorrió mi cuerpo- MI AMO, Mr William G. Christmas había llegado a TOMBUCTÚ-


Si quieres saber que ha sido de Mr BONES busca el libro

TOMBUCTÚ de Paul Auster