miércoles, 11 de mayo de 2011

Giovanni Paolo Cavagna


Gian Paolo Cavagna fue un pintor italiano de Renacimiento que nació en Bérgamo alrededor de 1550, como puede deducirse de un acto en el que afirma ser profitens ætatem viginti quinque excessisse, murió 20 de mayo de 1627 en Bérgamo, donde fue enterrado en la Iglesia de Santa María de Gracia.

Activo principalmente en Bérgamo, Giovanni Paolo Cavagna se formó en Venecia en el estudio y en el de Tiziano (1477–1576), y luego se convirtió en un alumno de Giovanni Battista Moroni en Bérgamo.

Su hijo Francisco, también conocido como Cavagnuola también fue un pintor.

Retrato de dama con libro, Galería de la Academia Carrara, Bérgamo.

En mucha de sus obras se detecta las influencias de Tintoretto (1518–1594), Jacopo Bassano (1515–1592) y el Verones (1528–1588), especialmente en sus obras maestras en las que el gusto veneciano es evidente, como en La Trinidad y los disciplinantes blancos en la Iglesia de San Pedro Mártir de Alzano Lombardo. En esta obra también hay un realismo acompañado de un enérgico y agudo verismo de los cuatro hermanos que se arrodillan asombrados de ver los símbolos de la Trinidad. El paisaje en el que la escena se lleva a cabo, se puede reconocer en Alzano Lombardo recuerda la ambientación de Giovanni Battista Moroni (1520–1578).

Las influencias venecianas son filtradas por la cultura de Lombardía y la presencia de Moroni.


El tríptico que representa a la Virgen con San Carlos y Santa Catalina, presentado a los devotos de 1591, en la Iglesia de San Roque de Bérgamo, es una expresión de este sincretismo artístico en el que el brillo de Moroni está maestramente exaltado.

Mayor es la influencia veneciana en su obra de la Iglesia de Santa María la Mayor, en Bérgamo, entre los que destaca la Natividad, aun cuando el espíritu lombardo está siempre presente con referencias a artistas como Gervasio Gatti (c.1550–c.1631) o Giambattista Trotti (1555–1612).

Como retratista se detecta influencia de Moroni, y en su realismo se distingue el influjo de artistas como Sofonisba Anguissola (1535–1625).

En los retratos del Organista y del Gentil hombre, al analizar las expresiones de los modelos, no idealizadas, la puntilloso representación de los detalles, como la espada del caballero o su cuello con la cruz de Malta, se detectan pinceladas propias de un Moroni más maduro.

2 comentarios:

antonio alvarez gordillo dijo...

Despues de dos horas dejandome los ojos en el ordenador, como siempre y por casualidad he encontrado tu blog, me encanta.

ines dijo...

Ah, gracias por tu comentario, lo necesito, a veces pienso que hablo conmigo misma.

Un abrazo