martes, 23 de febrero de 2010

Ramon Casas





autorretrato
Ramon Casas i Carbó (Barcelona 5 de enero de 1866 - 29 de febrero de 1932) fue un pintor catalán célebre por sus retratos, caricaturas y pinturas de la élite social, intelectual, económica y política de Barcelona, Madrid y París. También se hizo famoso por sus pinturas sobre revueltas, como el cuadro sobre la represión de una manifestación en las calles de Barcelona. Fue diseñador gráfico y sus carteles y postales sirvieron para definir el movimiento artístico catalán conocido como modernismo.



El padre de Casas había hecho fortuna en Matanzas (Cuba) mientras que su madre procedía de una familia acomodada. En 1877, Casas abandonó la escuela para estudiar arte en el estudio de Joan Vicens. En 1881, siendo aún un adolescente, fue co-fundador de la revista L'Avenç; el número publicado el 9 de octubre de 1881 incluía un esbozo del claustro del monasterio de San Benet de Bages. Ese mismo mes acompañado de su primo Miquel Carbó i Carbó, un estudiante de medicina, inició su primera estancia en París. Ese invierno estudió en la Academia Carolus Duran y más tarde en la Academia Gervex. Mientras, ejercía como corresponsal en la capital francesa para L'Avenç. Al año siguiente expuso algunas de sus obras en la Sala Parés de Barcelona y en 1883 expuso un autorretrato en la sala de los Campos Elíseos de París; el cuadro le valió una invitación como miembro del salón de la Societé d'artistes françaises.

Los siguientes años siguió pintando y viajando, pasando el otoño y el invierno en París y el resto del año en España, básicamente en Barcelona pero también en Madrid y en Granada; su cuadro representando a la multitud en una corrida de toros pintado en 1886 fue el primero de una serie de pinturas detalladas sobre multitudes. Ese mismo año de 1886 sobrevivió a una tuberculosis y quedó convaleciente en Barcelona. En ese periodo de su vida conoció a artistas como Santiago Rusiñol, Eugène Carrière e Ignacio Zuloaga.


Casas y Rusiñol viajaron por Cataluña en 1889 y colaboraron en el libro Por Cataluña (desde mi carro), con textos de Rusiñol e ilustraciones de Casas. Regresaron juntos a París donde se alojaron en el Moulin de la Galette en Montmatre junto con el crítico de arte y pintor Miquel Utrillo y el dibujante Ramon Canudas. Rusiñol realizó una serie de crónicas para el periódico La Vanguardia con el título Desde el Molino que contaron también con las ilustraciones de Casas. Casas se convirtió en miembro de la Societé d'artistes françaises lo que le permitió participar en dos exhibiciones anuales sin tener que pasar por un jurado previo.


Con Rusiñol y con el escultor Enric Clarasó realizaron una exposición en la Sala Parés en 1890; los trabajos de esta época se encuentran a medio camino entre el estilo académico y el de los impresionistas franceses. Este estilo, que llegó a conocerse como modernismo, aún no estaba del todo desarrollado pero los artistas empezaban a conocerse unos a otros y los artistas catalanes empezaban a identificarse más con Barcelona que con París.

Su fama continuó extendiéndose por toda Europa, realizando exposiciones de éxito en Madrid (1892-1894), Berlín (1891-1896) y en la Exposición Mundial de Chicago de 1893; mientras, el círculo bohemio que incluía a Casas y Rusiñol, empezó a organizar frecuentes exposiciones en Barcelona y en Sitges. Con el aumento de la actividad en Cataluña, Casas se estableció en Barcelona aunque seguía viajando a París para los salones anuales.



El mundo del arte modernista estableció su centro de operaciones en Els Quatre Gats, un bar al estilo de Le Chat Noir de París. Casas financió este bar, situado en los bajos de la Casa Martí, edificio del arquitecto Josep Puig i Cadafalch situado en la calle Montsió en el centro de Barcelona; se inauguró el mes de junio de 1897 y estuvo abierto durante seis años (se reconstruyó en 1978). Sus compañeros de empresa fueron Pere Romeu, Rusiñol y Miquel Utrillo. En el bar se desarrollaban tertulias y exposiciones de arte, incluyendo una de las primeras de Pablo Picasso. La pieza más destacada de su colección permanente fue un autorretrato de Casas en el que aparece pedaleando sobre un tándem junto a Romeu.

Al igual que Le Chat noir, Els 4 Gats mantuvo su propia revista literaria en la que Casas contribuyó de forma destacada. Tuvo una vida corta pero fue seguida de Pel i Ploma y Forma en las que también contribuyó Casas. Pel i Ploma patrocinó diversas exposiciones de arte incluyendo la primera exposición en solitario de Casas (1899 en la Sala Parés).

Mientras que su carrera como pintor prosperaba, Casas empezó a trabajar en el diseño gráfico, adoptando el estilo art noveau que llegó a definir al modernismo. Diseñó carteles para el bar y también realizó anuncios para la firma Codorniu, fabricante de cava.



Para la exposición universal de 1900 en París, el comité español seleccionó dos retratos al óleo realizado por Casas: un retrato de 1891 de Eric Satie y otro de la hermana de Casas, Elisa. Su retrato de un ejecución mediante El garrote vil ganó uno de los premios principales en Múnich en 1901. Sus obras se exhibían por toda Europa y en otras puntos del mundo, como Buenos Aires. En 1902 doce de sus obras quedaron expuestas de forma permanente en el Círculo del Liceo, club exclusivo asociado al teatro de la ópera barcelonés.



En 1903 se convirtió en Societaire completo del Salon du Champ de Mars de París, lo que le permitió realizar una exhibición anual; de hecho, sólo expuso durante dos años. En 1903, la obra presentada fue La carga que más tarde renombró como Barcelona 1902 en referencia a una huelga general ocurrida en Barcelona en esas fechas. Sin embargo, la pintura de Casas, que muestra a un Guardia Civil cargando contra la multitud, había sido pintada dos años antes de la huelga. En 1904, esa misma pintura ganó el primer premio en la Exposición General de Madrid.

En 1904, durante una estancia en la capital española, realizó una serie de caricaturas de la elite madrileña así como de pintores como Joaquín Sorolla y Agustín Querol, escultor oficial del gobierno español. En el estudio de Querol realizó un retrato ecuestre del rey Alfonso XIII que fue adquirido por el coleccionista norteamericano Charles Deering.


Debido al aumento de la fama como retratista, Casas se instaló de nuevo en Barcelona. Conoció a una joven modelo, Júlia Peraire, 22 años más joven que él. La pintó por primera vez en 1906 cuando Júlia tenía 18 años. Pronto se convirtió en su modelo preferida y en su amante. Su familia no aprobaba esta relación; se casaron aunque no lo hicieron hasta 1922.

La madre de Casas compró en 1907 el monasterio de San Benet de Bages y contrató a Josep Puig i Cadafalch para que lo restaurara. Casas pasó mucho tiempo en San Benet. Cinco años más tarde, a la muerte de su madre, heredó el monasterio.

En 1908, Casas junto a su patrocinador Deering, viajaron por Cataluña. Deering compró un antiguo hospital en Sitges con la idea de convertirlo en su residencia. Ese mismo año, Casas inicia un viaje de seis meses por Cuba y los Estados Unidos. Durante este viaje realizó una docena de retratos al óleo y cerca de una treintena de dibujos al carbón de amigos y socios de Deering.




De regreso a España realizó exhibiciones en Madrid y Barcelona, En la galería Fayanç Català de Barcelona, mostró unos 200 dibujos al carbón que donó al Museo de Barcelona. Su exposición de Madrid se realizó en el Ministerio de Turismo e incluía retratos de figuras destacadas de la ciudad, incluido el rey.


Antes de que se iniciara la Primera Guerra Mundial viajó por España y Europa, visitando Viena, Budapest, Múnich, París, Países Bajos, Madrid y Galicia. realizó importantes exposiciones en España y en Francia. En 1913 compró una vivienda en Barcelona, una torre en el barrio de Sant Gervasi de Barcelona; en 1915 realizó una exhibición conjunta con Rusiñol y Clarassó en la Sala Parés, conmemorando así el 25 aniversario de su primera exposición conjunta.


En 1916 Casas y Deering viajaron a Tamarit (Tarragona). Deering compró el pueblo entero y colocó a Casas en la dirección del proyecto de restauración del mismo. Años más tarde, en 1924, Casas regresó a Tamarit para pintar diversos paisajes.

Casas, Rusiñol, y Clarassó siguieron realizando exposiciones conjuntas en la Sala Parés que se hicieron constantes hasta la muerte de Rusiñol en 1931. Casas continuó pintando retratos y paisajes, así como algunos carteles para la lucha contra la tuberculosis pero en el momento de su muerte, en 1932, se había convertido más en una figura del pasado que del presente. Fue enterrado en el Cementerio de Montjuïc de Barcelona.



texto.wikipedia

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