martes, 19 de junio de 2018

LORENZO LOTTO EN EL MUSEO DEL PRADO- EXPOSICIÓN


El Museo del Prado presenta la primera gran exposición monográfica dedicada a los retratos de Lorenzo Lotto. Coorganizada con la National Gallery de Londres, la muestra cuenta con el patrocinio exclusivo de la Fundación BBVA y será la gran protagonista de la programación del Prado este verano. Lorenzo Lotto (Venecia, 1480 – Loreto, 1557) fue uno  de los pintores venecianos de mayor talento en la primera mitad del siglo XVI, Lotto fue también uno de los más peculiares, y su carrera incansablemente itinerante lo marginó un tanto de la escuela veneciana. Parece probable que se formara en su ciudad natal con Alvise Vivarini, pero su primera actividad independiente tuvo lugar en Treviso (h. 1503-1506). Un encargo de los dominicos de Santo Domingo de Recanati le llevó a Las Marcas, donde permaneció seis años (1506-1512). En 1509 trabajó en la Stanza della Segnatura del Vaticano, pero su estilo altamente expresivo y ajeno al clasicismo no debió ser del agrado del papa Julio II, porque rápidamente fue sustituido por Rafael. La ocasión de pintar otro cuadro de altar importante para una iglesia dominicana la tuvo en 1512 en Bérgamo, donde pasó también varios años. En 1525 regresó a Venecia, y allí siguió trabajando para clientes de Bérgamo y Las Marcas además de locales. Esa etapa veneciana se vio interrumpida por nuevas estancias prolongadas en Las Marcas (1538-1540) y Treviso (1542-1545). En 1549 abandonó finalmente Venecia por Las Marcas, y vivió sus últimos años como hermano lego en una comunidad religiosa de Loreto. Lotto pintó sobre todo asuntos religiosos, pero fue también retratista. Sus muchos cuadros de altar, por ejemplo las tres Sagradas conversaciones para las iglesias de San Esteban (ahora San Bartolomé), Santo Espíritu y San Bernardino de Bérgamo presentan esquemas compositivos relativamente tradicionales con una técnica no menos conservadora, que persigue una factura lisa y controlada y se recrea en la exactitud de los pormenores. Pero su expresión del sentimiento religioso es muy personal: rayana a ­veces en lo humorístico, suele transmitir una aguda intensidad emocional, aún más acusada por la acidez y disonancia del colorido. Esas notas también se advierten en pinturas religiosas de formato menor, como el San Jerónimo penitente (Prado), obra tardía, de 1546, que Lotto pintó para su amigo Vincenzo Frizier, regidor del hospital veneciano de Santos Juan y Pablo. La invención compositiva y la penetración psicológica de sus retratos, donde es característica la insinuación de una vida interior tensa y agitada, hacen de Lotto uno de los más grandes retratistas del renacimiento italiano. La sensibilidad hondamente piadosa que aflora en sus cuadros se manifiesta asimismo en el libro de cuentas ­(Libro di spese ­diverse) que llevó durante los dieciocho últimos años de su vida (1538-1556). Ese importante documento, casi único en su género, proporciona abundante información no solo sobre la práctica profesional del artista y su mundo social, sino también sobre sus reflexiones y sentimientos íntimos. La crítica, sin embargo, ha estado muy lejos de mostrarse unánime a la hora de interpretar a través del Libro la personalidad de Lotto y su actitud frente a las controversias religiosas de su tiempo.
Comisarios: Enrico Maria dal Pozzolo (Universidad de Verona) y Miguel Falomir (Museo del Prado).

lunes, 18 de junio de 2018

Juan García Martínez


(Calatayud, Zaragoza, 1829-Madrid, 1895). Pintor español. Estudió en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, con Antonio Maffei y Federico de Madrazo. En 1855 viajó a París para ampliar sus estudios, permaneciendo allí tres años durante los cuales asistió al taller de Léon Cogniet, quien lo orientó hacia la pintura de historia. En 1856 envió el cuadro La resurrección de Lázaro a la Exposición Nacional de Bellas Artes, donde obtuvo mención honorífica. A su regreso continuó participando en las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes, presentando a la de 1858 su más célebre cuadro, Los amantes de Teruel, que obtuvo medalla de segunda clase. Basado en el drama de Juan Eugenio Hartzenbusch de 1837, es la primera escenificación de la muerte de los amantes que se presenta a los certámenes nacionales, un argumento que se convirtió en tema predilecto del espíritu romántico y que sería repetido por Muñoz Degrain en 1884. En 1862 ganó una mención honorífica ordinaria por Manifestación de Enrique IV al pueblo segoviano y en 1867 medalla de tercera clase por cinco óleos con el mismo título, Recuerdos del Pósito de Madrid, dos de ellos en el Museo del Prado.

Museo del Prado

martes, 5 de junio de 2018

Vittorio Matteo Corcos



Vittorio Matteo Corcos (4 de octubre de 1859 - 8 de noviembre de 1933) fue un pintor italiano, conocido por sus retratos. Muchos de sus trabajos de género representan a hombres y mujeres jóvenes y elegantemente vestidos en momentos de reposo y recreación.
Nació de padres judíos, Isacco e Giuditta Baquis, en Livorno. Se formó en la Academia de Bellas Artes de Florencia con Enrico Pollastrini. Entre 1878 y 1879 trabajó bajo Domenico Morelli en Nápoles. 
Luego viajó a París, donde conoció a Léon Bonnat y firmó un contrato con Goupil & Cie. Pudo complementar sus ingresos como pintor de retratos con ilustraciones para revistas.Frecuentaba los círculos de Giuseppe De Nittis. Entre 1881 y 1886, exhibió con frecuencia en el Salón. 

Regresó a Italia en 1886, supuestamente para unirse al ejército, y se estableció en Florencia.Se convirtió al catolicismo y se casó con una viuda, Emma Ciabatti. En Florencia, se hizo amigo de los círculos intelectuales e hizo retratos de Silvestro Lega, Giosue Carducci y Pietro Mascagni.