sábado, 17 de octubre de 2015

Christina Robertson






1796-1854- Artista escocesa, especializada en retratos. Pasó muchos años en la Corte rusa, en San Petersburgo, donde alcanzó mucha fama. Fue considerada como una de las retratistas de más talento de su época, consideración muy importante en un mundo del siglo dieciocho dominado por los hombres. A pesar de su popularidad no se sabe mucho sobre su vida.

Nació en Fife, Escocia. En 1822 se casó con el artista James Robertson y se establecieron en Londres. A partir de 1823 empezó a participar en las exposiciones anuales de la Royal Academy de Londres y Edimburgo. Tambien exponía en la Sociedad de Artistas Británicos y en la British Institution. Fue nombrada miembo honorifica de la Scottish Academy, la primera mujer en recibir dicha distinción. 

En la década de  1830 viajó a París y allí pintó los retratos de varios clientes rusos. Era un momento en que entre la alta sociedad rusa, todo lo británico estaba de moda.


En 1839 participó en una exposición en la Academia de Bellas Artes en San Petersburgo, la crítica fue tan favorable que le encargaron los retratos del Emperador Nicolas I y de la Emperatriz Alexandra

Entre 1847 y 1854 visitó Rusia de nuevo, una estancia larga. Esta era una época de tensiones entre Rusia y Gran Bretaña, que culminaría con la guerra de Crimea, aunque Robertson fue recibida con el mismo entusiasmo que en  su primera visita

A partir de 1852 su salud comenzó a deteriorarse, y parece que tenía dificultades económicas, hay pruebas de que algunos clientes no le pagaban. Christina se quedó en St Petersburgo donde murió en 1854 y fue enterrada en el cementerio de Volkov. Su obra quedó más o menos en el olvido despues de la Revolución rusa, pero debido a las exposiciones que tuvieron lugar en Rusia y Escocia a finales de 1990 han ayudado a devolverle su reputación.