viernes, 28 de agosto de 2015

MULTADO POR ESCANDALO PUBLICO




Ayer fui a comer "al Jaime" y me contó que había estado dos días encerrado en un calabozo en Portugal. Le pregunté que le había
ocurrido, claro, y su historia me hizo morir de la risa. Fue a una playa del norte del país vecino y decidió prescindir de toda prenda para que no le quedaran marcas en el cuerpo. El día era apacible, un sol que no quemaba fue bañando su cuerpo... poco a poco se quedó dormido. Aproximadamente a las cuatro horas, cuatro policías, dos hombres y dos mujeres lo despertaron y le dijeron que estaba faltando al decoro y lo acusaron de escándalo público. Jaime echó un vistazo a su alrededor, la playa  llena de gente, muchos  mirándolo con atención. Se defendió, explicó que cuando el llegó la playa estaba desierta, las chicas y uno de los polis se habían ablandado pero el capitán sacó un talonario y comenzó a escribir la multa. Jaime en ese momento se sintió como un coche porque no se podía mover sin abonar la sanción. Le pregunté ¿Tenías dinero? ¿Pudiste pagar? Me miró "las mujeres que estaban en la playa hicieron una colecta y pagaron"- dijo.  Me quejo, pero tengo que reconocer que los dos días que pasé en prisión no fueron malos... Ya, don fantasías, le dije, menos mal que ahora no hay "policía de bos costumes" Aquella época en que "aquilo na man, 50 escudos. A man naquilo, 100 escudos... e aquilo naquilo, 1000 escudos e preso"