viernes, 14 de junio de 2013



Ya es verano en la Royal Academy de Londres


El cambio de estación trae consigo la exposición veraniega que la institución británica celebra desde hace más de dos siglos. Más de mil piezas de artistas consagrados y emergentes, en una revitalizante propuesta de una Academia que busca renovarse

Miles de tapones metálicos de botella, recogidos de las calles de Nigeria y trenzados como un manto en tonalidades doradas, cubren la fachada del edificio sede de la Royal Academy of Arts de Londres: Burlington House, una vetusta mansión de estilo clasicista situada en Piccadilly, que no imaginaríamos vestida con desperdicios. Se ha encargado de hacerlo, en una acción que opone lo mainstream a lo nuevo y refrescante, el artista africano El Anatsui. Su instalación Buscando conexión da la bienvenida al público en la Summer Exhibition, que la institución celebra desde hace 245 años. 

Fueron los europeos quienes llevaron la fabricación de botellas a África, que ahora las produce de forma local y, como parte de esta instalación, los tapones regresan al origen portando con ellos la experiencia de los nigerianos que las manipularon. Para el artista, adquieren así nuevos y evocadores significados. Como también ocurre al millar de piezas que conforman esta exposición en la que se puede ver indistintamente obra de artistas consagrados y emergentes.  


La Royal Academy fue fundada en 1768 con una misión: dotar al arte y los artistas contemporáneos de una voz clara y contundente. Para ello adquirió el compromiso de organizar una muestra anual del trabajo de los académicos y estudiantes de la escuela de arte de la Academia, ofreciendo la posibilidad al público de comprar las piezas expuestas para sufragar así la formación de los alumnos en dicha escuela, que se financia exclusivamente con fondos privados.

Está dirigida por artistas y arquitectos, siendo su primer presidente (hasta 1792) el retratista Sir Joshua Reynolds, pintor de cámara del rey Jorge III, y el actual, el pintor Christopher Le Brun. De las 10.000 piezas recibidas, el jurado de la Royal Academy ha seleccionado más de mil, entre pintura, escultura, fotografía, vídeo, arquitectura y grabado. Que los artistas consagrados exhiban junto a otros que están empezando es, además de una propuesta democratizadora del mundo del arte, que permite tomar el pulso a la creación artística del momento sin condicionantes externos, una apuesta de futuro de la Academia, percibida como algo anquilosada por las generaciones más jóvenes.

Se muestra obra de los miembros recientes Sean Scully, Jock McFadyen y Ron Arad (una impresión en 3D de un Fiat) y de los académicos algo más antiguos Anthony Caro, que presenta una pieza monumental entre la escultura y la arquitectura llamada Shadows, y Marina Abramovic: su serie fotográfica ME & ME, en la que la artista ofrece dos diferentes versiones de sí misma. El retrato es un género privilegiado en esta cita, que cuenta con su propia sala en exclusiva, donde se van a poder ver fotografías y obras en papel de Frank Auerbach, Alex Katz y los académicos Tom Phillips y Michael Craig-Martin.

Más información: Royal Academy of Arts de Londres
Del 10 de junio al 18 de agosto