lunes, 10 de junio de 2013

GAUDÍ- UN GENIO MISTICO


"DADME UN PUNTO DE APOYO Y  MOVERÉ EL MUNDO"- y es que como Arquímedes todo el mundo necesita esa palanca mágica para que las cosas se muevan. 


Antoni Gaudí y Cornet, nació en 1852 en Reus, Cataluña, en el seno de una familia de caldereros. Es importante resaltar que esto le hizo entrar en contacto  con los materiales, manipularlos y saber expresarse con ellos. Estudió en la Escuela  de Arquitectura de la Junta de Comercio de Barcelona y en la Escuela provincial de Arquitectura, despues.  Cuando Gaudí acaba sus estudios sueña,  el piensa en unos edificios "como un todo" quiere escaparse del racionalismo y encuentra a Eusebi Güel, miembro de una importante famililia industrial catalana con amplio patrimonio. Güel creyó en sus ideas y las patrocinó y encuentra una segunda palanca en unos colaboradores que supieron entender el mensaje del arquitecto.  

La mujer de Eusebi Güel, Isabel López, era hija y heredera del marqués de Comillas, en cuyas tierras contruiría Gaudi "el capricho"
El padre  de Eusebi guell había amasado una gran fortuna en cuba. Al volver a Barcelona promovió diveras industrias y él, al igual que su padre creó nuevas empresas en sectores prometedores en el momento.  Güel visitó la Exposición Universal de París  de 1888 y quedó admirado con la obra de Gaudí, 



lo conoció y desde entonces se convirtió en amigo y principal protector del arquitecto.

                                                         A finales del siglo XIX se estaban produciendo en Europa unos hechos que iban a producir un gran cambio. Se nota un estado de decepción frente al cientifismo y positivismo imperante.  Filósofos y científicos como Bergson, Freud, Nietzsche y Shopenhauer abogan por la intuición, la capacidad del ser humano con romper con lo establecido y una reacción contra el optimismo. Los artistas no se supeditan a la realidad, buscan un mundo idílico, se recupera un sentimiento religioso como el cristianismo y  por tradiciones orientales, hermetismo, exoterismo, etc,  y se recupera la figura de la mujer.                                 
 Beatrice de Odilon Redon

Gaudí no podía estar ausente de ese movimiento, su acendrado espítitu católico lo lleva a una representación de un Dios creador en  unión con la naturaleza.


 La Europa de su tiempo no le comprendió.  París acoge su obra hostilmente cuando la Société Nationale de beaux Arts organiza una exposición de su producción en el Salon d´Automne

Para Gaudí, la arquitectura era la forma que tenía de expresar el amor que sentía por Dios. Solía decir: «Para hacer bien las cosas es necesario: primero, el amor; segundo, la técnica».




Gaudí es  atropellado por un tranvía  en 1926 y muere en una sala común del Hospital de Santa Cruz- Su apariencia personal de rasgos nórdicos- pelo rubio, ojos azules- vestía trajes caros y tenía pinta de dandi, eso mientras fue joven, pero en la vejez su vida cambió a una extrema sencillez. Comía frugalmente, vestía ropa gastada y su aspecto era descuidado, por eso lo tomaron por un mendigo cuando sufrió el accidente que le provocó la muerte
El peso re la tradición fue siempre un factor importante en su obra y en su estilo "Yo poseo la virtud de ver el espacio porque soy hijo, nieto y bisnieto de caldereros"

Gaudí siempre vivió dedicado a su obra. Poco se conoce de su vida personal. Vivió con su  padre y una sobrina, hasta la muerte de ambos

La religiosa Montserrat Rius Camps  que se murió con 102 años atendió a Gaudí en 1912. Su sobrina Rosetta de la que el se sentía padre adoptivo, se había muerto a los 36 años de edad y Gaudí entró en una fuerte depresión. Montserrat Rius fue una de las religiosas que atendía las tareas domésticas de la casa de Gaudi La religiosa declaró que en la casa de Gaudí en el Parque Güel no había alcohol, café ni té. Se prescindía de menaje de cocina, calefacción y agua caliente, el arquitecto se duchaba en agua fría todas las mañanas. La habitación de Gaudi era muy sencilla, tenía un gran crucifijo, un reclinatorio y tres libros de cabecera: el Evangelio, el Kempis y un devocinario. El arquitecto dormía sobre un jergón de paja y se negó a que se lo cambiaran por uno de lana.

 "Mis grandes amigos están muertos; no tengo familia, ni clientes, ni fortuna, ni nada. Así puedo entregarme totalmente al Templo".

Gaudí dedicó los últimos años de su vida a la  SAGRADA FAMILIA- "Catedral de los pobres"-como se la conocía popularmente- Cuando se acabó el presupuesto para seguir las obras, llegó incluso a pedir limosna para continuarlas.

Y si os interesa GAUDI, no os perdais este  vídeo de ARTE HISTORIA