lunes, 2 de agosto de 2010

La mujer en el Renacimiento






El papel de la mujer, a lo largo de la historia, ha estado relegado a tareas propias del hogar y a cuidar a los hijos que tenía el matrimonio. Un rol que incluso la calificaba de inferior respecto a su homónimo masculino, y que le negaba la educación y el reconocimiento social.

Pero a finales del siglo 14, en pleno auge del Renacimiento y en el norte de Italia, esta idea comenzó a desaparecer, otorgando a las mujeres un lugar destacado dentro de la vida social y, en algunos casos, equiparándola con el de los hombres.

Algunos nombres femeninos como Alessandra Giliani, dentro del campo de la medicina, o Issota Nogarola y Cassandra Fedele, en el mundo de las letras, aparecen en los entornos artísticos y culturales de la época, denotando una destacada posición social.

Una etapa en la historia que lleva a los artistas florentinos y venecianos a desmitificar el conflicto entre la carne y el espíritu, pintando el cuerpo femenino desnudo como reflejo de la belleza superior, propia de la divinidad.

Luces en la oscuridad