martes, 10 de febrero de 2015

Zenobia Camprubí Aymar

"el pusilánime, hipocondríaco, depresivo y neurasténico poeta se habría hundido en un pozo sin fondo (...), pero el día en que juntó su destino con el mío, cambió ese fin. Después de todo, yo soy en parte dueña de mi propia vida, y Juan Ramón no puede vivir la suya aparte de la mía. Y yo no acabo de ver ningún ideal que valga el arrojar una vida, pese a todo lo que se proclama. En esta empresa nuestra, yo siempre he sido Sancho".


Cuando pienso en esta mujer me doy cuenta de la "enajenación mental" que se puede sufrir por amor


Zenobia Camprubí,  hija de un ingeniero catalán y madre medio italiana y estadounidente. Una mujer de clase alta, instruida, adelantada a su época. Su madre, Isabel Aymar, se la llevó a los Estados Unidos cuando se separó de su marido. Zenobia estudió en Columbia y comenzó a escribir cuentos.

Regresó a España en 1909 y se instaló con su madre en Madrid. Juan Ramón contó que se enamoró de ella al escuchar su voz a través del tabique de su habitación. De nada valieron los advertencias y el disgusto de la familia de Zenobia. El poeta la perseguía, la esperaba agazapado en las esquinas...Zenobia se sintió acosada y huyó a Nueva York, pero Juan Ramón la siguió y en 1916 se casaron en la iglesia católica de St. Stephen

Aquella mujer culta, traductora en varios idiomas, escritora de cuentos y versos y perteneciente a una sociedad feminista, escribía en su diario  escrito en inglés y en castellano -..." zurcir la ropa, recibir clases de cocina, ahorrar hasta el último centavo, salir de compras, visitar las cárceles, enseñar a leer y a escribir a las presas mientras Juan Ramón se pasa el día tirado en la cama. "A Juan Ramón no se le puede dejar solo en absoluto. ¡Él es queridísimo aunque me vuelva loca!". 





¿Amor y dependencia?

Es tan dificil analizar esto...Una mujer enamorada de una obra y de un hombre, convencida que no podrá crearla si no es  estando con ella... recitaba sus poemas como si estuviera dejándonos un legado de Dios...No molestar, dejalo solo...Una mujer vitalista que sacrifica su propia vida porque "cree"

Viajan de La Habana a Nueva York, despues a Miami, para recalar finalmente en Puerto Rico para que el poeta se sintiese a gusto con el idioma. Zenobia tenía cancer desde 1931, ni eso confesó por no molestar. Fue operada en Boston pero tuvo sucesivas recaídas y finalmente murió en San Juan de Puerto Rico, en octubre de 1956, tres días despues de enterarse de que a JUAN RAMON JIMENEZ le habían concedido el PREMIO NOBEL DE LITERATURA



¿REMORDIMIENTO?
La tarde será un sueño de colores...
Tu fantástica risa de oro y plata
derramará en la gracia de las flores
su leve y cristalina catarata.

Tu cuerpo, ya sin mis amantes huellas,
errará por los grises olivares,
cuando la brisa mueva las estrellas
allá sobre la calma de los mares...

¡Sí, tú, tú misma...! irás por los caminos
y el naciente rosado de la luna
te evocará, subiendo entre los pinos,
mis tardes de pasión y de fortuna.

Y mirarás, en pálido embeleso,
sombras en pena, ronda de martirios,
allí donde el amor, beso tras beso,
fue como un agua plácida entre lirios...

¡Agua, beso que no dejó una gota
para el retorno de la primavera;
música sin sentido, seca y rota;
pájaro muerto en lírica pradera!

¡Te sentirás, tal vez, dulce, transida,
y verás, al pasar, en un abismo
al que pobló las frondas de tu vida
de flores de ilusión y de lirismo!


Juan Ramón Jimenez