lunes, 3 de diciembre de 2012

EL MUNDO DEL ARTE 1

Uffff disculpen si me sale la letra temblorosa pero hace una semana que suena  un taladro debajo de mi casa y mi cabeza está a punto de estallar... seguro que es un hombre que está descargando adrenalina... bueno dejemos eso y vamos al grano...

West Wind (1928–29), la primera comisión pública de Moore.

En la entrada anterior (dos más abajo) había quedado en el "robo de las obras de arte a favor de cliente".  Podemos entender que alguien compre un     Vermeer robado, un cuadro de pequeñas dimensiones, por lo tanto fácil de ocultar  pero ¿Que tipo de personas puede adquirir una escultura, situada en lugar público, de grandes dimensiones?     

'Roaring Lion', bronze sculpture by Lynn Chadwick,

En 2005 desapareció de la fundación  HENRY MOORE una escultura  de Lynn Chadwick valorada en mas de un millón de euros.

 RichardSerra Fulcrum.jpg
Fulcrum (1987), Richard Serra, escultura situada en la entrada oeste de la estación de metro de

En España, en 2006 desapareció Equal- Parallel/Guernica-Bengasi- escultura en acero de  Richard Serra. 38 toneladas de peso  y un valor aproximado de  10  millones de euros
 HansArp-CloudShepher1953.JPG
"Pastor de Nubes" (1953), Ciudad Universitaria de Caracas

En Francia  en 2006 desapareció del Campus de  la Universidad de Estrasburgo una escultura en bronce de Hans Arp, escultura de 70 kilos de peso, y, en este caso los ladrones fueron sensibles y dejaron el pedestal que la sostenía.
 
El pensador, de Rodin

En los países Bajos en 2007  desapareció EL PENSADOR de Auguste Rodin del parque escultorico del Museo Singer de Arte Moderno.
 200
Retrato de Auguste Rodin.


Pensemos que para robar estas esculturas de gran peso es necesario un transporte especial, en muchos casos grúas ¿Nadie se entera? ¿Vamos tanto a lo nuestro que nada  nos importa?

File:The Kiss Philadelphia.jpgEl beso de Rodin



En el último caso- el pensador de Rodin-  fue la única escultura que apareció. Le habían serrado una pierna  porque no les cabía en el camión y  el cuerpo estaba bastante maltrecho, lo que indica que, en muchos casos, los cacos no merecen ni ese nombre sino  de  "simples rateros de metal". Ya dentro de lo malo, yo prefiero imaginar esas obras navegando por los mares, encerradas en un contenedor, camino a casa de un  millonario jeque arabe.