sábado, 22 de diciembre de 2012

Arte y Vida Artificial. VIDA 1999-2012






El concurso de Arte y Vida Artificial VIDA fue creado por Fundación Telefónica en 1999 para promover la creación artística basada en las nuevas tecnologías y se ha convertido en uno de los premios artísticos de mayor prestigio en el encuentro entre el arte, la ciencia y la tecnología.

A lo largo de sus trece ediciones, VIDA ha premiado obras artísticas desarrolladas con tecnologías de vida artificial y sus disciplinas asociadas como la robótica, la inteligencia artificial, los algoritmos caóticos, los virus informáticos, la biotecnología, los entornos virtuales o la escultura sonora y se han presentado 1.478 proyectos procedentes de más de 50 países.


La presente propuesta expositiva, comisariada por Karin Ohlenschläger, deja patente la evolución del concepto de vida artificial en relación al arte y la existencia de distintos modos de indagar y afrontar el diálogo entre arte y nuevas tecnologías.
Algunas de las 23 obras expuestas simulan la evolución y los comportamientos de los sistemas vivos en soportes digitales y animan materiales inertes. En otras, se acometen de manera decidida la manipulación y transformación de la materia viva. Con ello los artistas nos hacen partícipes de la reflexión sobre qué es la vida.
La exposición también permite explorar la convivencia entre distintas especies naturales y artificiales, entre lo físico y lo virtual, entre lo orgánico y lo tecnológico. Estas experiencias aproximan la vida artificial a nuestro entorno cotidiano.
Se muestran obras que afrontan los valores éticos y simbólicos del avance de diversas ramas de las ciencias y crean conexiones entre el arte, la ciencia y la conciencia social, política, económica y cultural.

Alexitimia Premios VIDA
El recorrido por la exposición se articula en cinco secciones que nos llevan desde la escala nanométrica del ADN hasta la dimensión planetaria de la vida: El código de la vida; Robótica: orden e insumisión; Sistemas simbióticos; La vida es comunicación y Membranas sensibles.



Sección 1: El código de la vida
El descubrimiento del código genético y la representación del genoma humano confirman la intuición de una gramática universal trazada por el lenguaje de la química. La expresión de la vida a través de caracteres y dígitos ha abierto un rico campo de analogías entre la vida y la cognición, sugerente para la creación artística en el ámbito de la vida artificial. El arte hoy genera entidades virtuales en soporte digital y organismos semi-vivientes, fruto de la combinatoria de las bases del código genético. Consulta aquí los premiados de esta sección: Life Spacies II, Génesis, Electric Sheep, POEtic Cubes, NoArk revisited: odd neofilism y Novus Extinctus.
Sección 2: Robótica: orden e insumición


Los seres artificiales que pueblan mitos y leyendas, se materializaron en ingenios mecánicos que el ser humano perfecciona y luego aplica a la automatización e informatización de procesos productivos. Con ello, la robótica ha introducido grandes cambios en el sector industrial y laboral. El arte analiza estos procesos y el papel del ser humano en una sociedad tecnológica altamente competitiva y señala en el seno de la robótica un debate entre eficiencia, monstruosidad y disfunción. Consulta aquí los premiados de esta sección: Divine Methods/Hidden motives, Skeletal Reflection, Tickel, Prototype #3, La cour des miracles y Dog[LAB]01.
 
Sección 3: Sistemas simbióticos
Cuando los animales y las plantas de diferentes especies sacan provecho mutuo de su convivencia generan sistemas simbióticos. Este concepto se ha convertido en un creciente campo de investigación y creación en los más diversos ámbitos de arte y vida artificial. La visualización de una mayor interrelación entre seres vivos y su medio tecnológico permite explorar nuevas conexiones simbióticas entre entornos naturales y artificiales. Consulta aquí los premiados de esta sección: Autopoiesis, Delicate Boundaries, Spore 1.1, Plantas Nómadas.


Sección 4: La vida es comunicación
La acción de comunicar es una dinámica intrínseca a la propia vida. La emisión y recepción de señales no solo transcurre a nivel verbal: en la comunicación influyen los gestos y los procesos químicos o las señales eléctricas que regulan nuestras respuestas mentales y emocionales.  En el mundo físico, consciente e inconscientemente, estamos en constante interacción con los estímulos externos. Lo mismo ocurre en los ámbitos de la vida artificial: la comunicación nace, crece, se reproduce y se transforma. Comunicación y vida son procesos que se articulan  en un eterno retorno de señales entrelazadas a través del espacio y el tiempo, tanto en el ámbito analógico como en el digital. Consulta aquí los premiados de esta sección: IP Poetry, Head, Levántate, Mission Eternity Sarcophagus.


Sección 5: Membranas sensibles
Cualquier sistema vivo, ya sea una célula, una ciudad  o la Tierra, está delimitado por una especie de membrana que actúa como interfaz sensible y permeable.  Al igual que la piel, separa y conecta la parte interna y externa de un organismo: sea natural o artificial, a través de ella cualquier sistema vivo emite y recibe información, materia y energía. De este modo los sistemas vivos se mantienen funcionalmente abiertos para comunicar, alimentar, crecer o reproducirse; y, al mismo tiempo, cerrados en su organización para mantener su unidad y su identidad. Además, estas membranas sensibles articulan la conexión entre la vida artificial y nuestro entorno natural. Consulta aquí los premiados de esta sección: Ocular Revision, Central City, Alexitimia, Hylozoic_Soil.
Para más información sobre la exposición Arte y Vida Artificial 1999-2012, consulta folleto en pdf