lunes, 22 de octubre de 2012

CLAUDIO DE LORENA







Chamagne (Lorena), 1604/1605-Roma, 1682

Pintor francés del siglo XVII activo en Italia. Claude Gellée, conocido como Claudio de Lorena, nació, entre 1604 y 1605, en Chamagne, un pequeño pueblo situado en el entonces independiente ducado de Lorena. Siendo muy joven, se quedó huérfano, trasladándose entonces a Friburgo de Brisgovia con el mayor de sus hermanos.

 De allí se marchó, hacia 1613, a Roma, y poco después a Nápoles, donde estudió durante dos años con el pintor de paisajes Gottfried Wals. Claudio de Lorena regresó a Roma, completando allí su formación en el taller de Agostino Tassi. A partir de 1620 viajó y permaneció temporadas en las ciudades de Nápoles, Nancy y Venecia, pero en 1627 está nuevamente documentado en Roma, donde residió hasta su muerte 

Durante. la década de 1630, comenzó a alcanzar gran notoriedad como pintor de paisajes, recibiendo hacia 1638 ya un buen número de encargos de grandes mecenas, como el papa Urbano VIII, el rey Felipe IV de España, el cardenal Bentivoglio y otras personalidades eclesiásticas y de la aristocracia romana. Fue un pintor afamado y muy imitado en vida, por lo que él mismo creó, para documentar y registrar sus composiciones, un corpus de su obra, al que llamó Liber Veritatis (Londres, British Museum), y en el que reprodujo doscientas de sus pinturas, anotando el nombre del propietario y la fecha de venta 


En. su obra, además de las enseñanzas de su maestro Agostino Tassi, se aprecian influencias de los pintores flamencos y holandeses. Claudio de Lorena, que junto a Poussin ocupa un lugar destacado en la pintura francesa barroca, fue el creador de un tipo de paisaje en el que logró captar la variedad y la belleza de la naturaleza. Sus vistas, inspiradas en la campiña romana, que a menudo incluyen escenas pastorales, son representaciones idealizadas de la naturaleza en las que prima el orden y la belleza, y donde se concentró en la captación de los fenómenos atmosféricos y los distintos efectos de la luz según el momento del día. La influencia de su obra se extiende hasta el siglo XIX, siendo fundamental para la generación de pintores de Turner a Monet 

 Museo Thyssen-Bornemisza