miércoles, 1 de junio de 2016

DIARIO DE UN PRESO- DOS



Recuerdo el día que cumplí 21 años. Empecé a pensar en mis doce años de condena  y una inmensa amargura se apoderó de mi. Los años pasan volando me decía mi familia cuando me visitaban.  Si, puede ser pero yo no podía dejar de pensar en mi como un despojo humano. Solo, en mi celda, no podía dejar de comerme el coco.  Cogí el bote del champú y me lo bebí de un trago pero de repente sentí miedo, no quería morir, empecé a dar patadas en la puerta. Si soy tan valiente para robar, tambien tengo que serlo para vivir, pensé


Aqui dentro lo que hay que hacer es tratar de sobrevivir. Hay algunos condenados a grandes penas. Normalmente se mueven en pandilla, nadie les visita, no tienen nada que perder. Hay que tratar de no caerles mal. Te despojarán de lo que tengas, dinero, anillo de casado, hasta la chupa. Tienes que tener presente que ellos no tienen nada que perder. Ellos son los auténticos talegueros, mejor acatar y nunca chotear


Los chotas o chivatos, existen, todos los sabemos, son los que gozan de más privilegios. Si no existiera este tipo de gente, nadie, ni incluso la pasma se comería un rosco. A mi mismo me lo propusieron "si nos dices quien, o quienes, robaron allí, no entrarás en el talego", pero conmigo se llevaron un chasco. A mi me importa un bledo lo que hagan unos u otros, siempre que no me perjudiquen a mi a a alguien de mi familia.  

Seguro que tienen que dormir siempre con un ojo abierto, temiendo no despertarse jamás. Tiene que ser muy duro vivir con una amenaza perpetua, escuchado todos los días "hijo de puta, andate con ojo porque un día de estos te mato" Ellos buscan su recompensa, un tercer grado

El dinero es lo más poderoso que podemos tener aquí dentro. Alguno se preguntará para que lo necesitamos. Pues sepan que aquí se puede comprar de todo. Si no lo hay dentro siempre podemos sobornar a los bogueras. Esto les supone un gran negocio, los hay que sacan hasta diez veces mas dinero que lo que consiguen con su sueldo.  Si quieres, supongamos  dos o tres botellas de whisky, sabes que tendrás que pagar, por lo  menos, cuatro veces su valor. Tambien se negocia con nuestras pertenencias. Un reloj que vale en la calle, supongamos 500 euros, aqui te lo compran por 50. La mayoría de las veces necesitamos el dinero por el juego. Nos enviciamos. Hay gente que llega a perder hasta su ropa. Los más beneficiados son los dueños de los dados o de las cartas.


Las penas privativas de libertad irán encaminadas a la reeducación y reinserción social. Ja, ya me rio yo de eso, más bien diría yo que la cárcel es  una escuela de delincuencia. ¿Por que causas estamos siempre entrando y saliendo? La primera vez que entramos, si, es verdad, valoramos nuestra libertad pero, despues de múltiples entradas, acabamos por habituarnos. Con el tiempo sabemos que será dificil amoldarse a la vida de la calle. Pienso en mi primera entrada, si, los más perjudicados son los jóvenes. Esos chicos que por haber cometido  una tontería como robar un coche u otra cualquier insignificancia, entran aqui. Recibirán clases, técnicas  e ideas de como "hacer cosas" sin cometer errores. Cuando quieran darse cuenta les ocurrira lo que a mi. Despues vendrán las lamentaciones. La mayor culpa la tiene la sociedad que no quiere ayudar al que quiere cambiar

 Continuará...