viernes, 3 de junio de 2016

DIARIO DE UN PRESO 3


Me  he convertido casi en un experto en drogas. No porque consuma sino por lo que vivo aqui dentro. Aquellas que ya aparecían en las tablillas utilizadas por los médicos asirios y que se utilizaban con fines terapeuticos, los derivados de la planta  Papaver somniferum,  para aclarararnos, la amapola
Esto no lo han descubierto los melenudos actuales, que va, hace siete  mil años. De ahí se extrae la morfina y la codeína y las semillas se utilizan en la cocina y como alimento para pájaros

El hashish y el opio, la cocaina, la heroína...aqui dentro podría hacer un doctorado

Pero sobre lo que todo el mundo debería hacerse una pregunta es ¿Por que tanto revuelo sobre las relaciones sexuales en la cárcel? Aqui hay de todo, ladrones, timadores, criminales, travestis, maricas, chaperos...eso no es diferente a lo que encontramos en la calle. ¿Por que muchos de los que estamos aqui salimos homosexuales, o un poco es decir, bisexuales?  A ver, no quiero que se me entienda mal. Yo viví como violaban a un chico joven. Casi un niño que habían encerrado por robar un coche. Lo amenazaron, no podía contar nada a los bogueras. Quedó muy traumatizado, intentó suicidarse varias veces. Por las noches no era capaz de dormir

A veces me pregunto si se podría justificar, en algunos casos, la pena de muerte. ¿Tiene derecho el estado a quitar la vida a alguien? Pero ¿No es tambien una condena a muerte cumplir penas tan largas?

¿Por que estás aqui? Le pregunto a un chico que acaba de llegar. Por robar un coche. Reflexiono con el ¿No crees que es una tontería robar un coche para dar una vuelta? Que va!  me responde, para mi es divertido, siempre me ligo alguna tía y si puedo hasta me la tiro...

¿Y tu? Pregunta. LLevo media vida en las cárceles. Siempre por lo mismo: Timos, robar, atracos... y con mala suerte, porque casi nunca he podido disfrutar de los botines. No me arrepiento, robo a los que les  sobra, pero estoy viejo y cansado. No sé lo que haré cuando salga, nadie me va a dar trabajo y como no tendré para comer, algo habrá que hacer

Siempre habrá alguien dispuesto a ayudarte dijo el pelao. Tu sabes que eso no es así, le respondo


Inés