sábado, 5 de mayo de 2012

Jean-Baptiste Greuze

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 Jean-Baptiste Greuze (1725, Tournus1805, París) fue un pintor francés.
Tras realizar sus primeros estudios de pintura con Grandon en Lyon, Greuze se trasladó a París en 1750 y entró, como alumno de Natoire en la Real Academia de Pintura y Escultura. En 1755, su cuadro Padre de familia explicando la Biblia a sus hijos, también conocido como La lectura de la biblia obtuvo un gran éxito. Su popularidad se confirmó con otras pinturas de corte melodramático, representando escenas de familias pequeño burguesas de provincias. Uno de sus defensores públicos fue Diderot; el famoso crítico de arte hizo un encendido elogio de sus pintura por la moralidad de sus imágenes.
Entre sus grandes éxitos puede mencionarse La boda pueblerina o Acordée de village presentada en el salón de 1761, donde una vez más muestra un interior pequeño burgués y dos mundos enfrentados. A la izquierda de la composición el mundo femenino de la intimidad y en la parte derecha el universo masculino de las leyes y los negocios.
Otra de sus obras de gran éxito es La muerte del paralítico de 1763, pintura que representa a un padre anciano en su lecho de muerte rodeado de su familia. Esta pintura se relaciona con la novela de Jean Jacques Rousseau, publicada ese mismo año, La nouvelle HéloïseFile:Greuze JeuneFilleALaColombre Douai France.JPG
Una vez alcanzado el éxito entre el público y sus pares con estas pinturas de género se embarcó en la búsqueda de un rango superior en la jerarquía pictórica, iniciándose en la pintura de historia, género de mayor rango dentro de la pintura oficial. Su primera obra en este orden es la llamada Séptimo-Severo reprochando a Caracalla el haber atentado contra su vida, que presentará en 1769. Contrariamente a lo que buscaba, esta pieza fue motivo de conflictos con la Academia, ya que no sólo no fue aceptada a concurso, sino que le acarreó la enemistad y críticas demoledoras de Denis Diderot, hasta entonces su defensor. A pesar de este estrepitoso fracaso, años más tarde Jacques Louis David, el pintor de la revolución, tomaría la idea y la desarrollaría hasta alcanzar el máximo nivel.
Greuze pintó numerosos retratos y recibió algunas críticas por sus pinturas libertinas. Pintó, asimismo, diferentes temas alegóricos: La Ofrenda de amor (1769), mitológicos: Danae; o religiosos: Santa María Egipciaca; pero no tuvieron repercusión alguna.
La Revolución francesa de 1789 puso de moda lo antiguo y las pinturas de Greuze cayeron en el olvido, obligándole a vivir de sus clases. El retrato de Napoleón Bonaparte, que le encargó en sus últimos años, no evitó que muriera en la miseria.