miércoles, 11 de mayo de 2016

Xuxo Vázquez inaugura su décimo segunda escultura en el gigante de Oriente


 En la VOZ DE GALICIA de hoy, Begoña Sotelino escribe sobre mi amigo XUXO VAZQUEZ

Xuxo Vázquez es el artista vigués con más esculturas al aire libre en China. El creador comenzó hace más de 15 años a explorar el mercado asiático por casualidad. «La primera vez fue porque me enteré de que había una convocatoria a nivel internacional para hacer una escultura en la ciudad de Tianging. Envié mi propuesta, la aceptaron y viajé hasta allí para hacerla realidad. En aquel entonces aún estaban empezando a desarrollarse las comunicaciones a través de Internet, tanto es así que tuve que enviar todo el proyecto por correo postal. A partir de aquello fui haciendo contactos y me invitaron a regresar».



Así, en el 2002 participó en el centenario de la institución académica más antigua del país. «Estuve casi dos meses trabajando en una de las cien piezas que pusieron para el campus de la ciudad universitaria de Pekín», recuerda.
Actualmente tiene doce piezas en diferentes puntos del país. La última, Red, se inauguró la semana pasada. La obra conmemora una nueva ruta comercial a través del tren que une Madrid con Yiwu (a 300 kilómetros de Shangay). «Hace años hice una obra en la antigua ruta de la seda y ahora, en la nueva». Según explica, Yiwu es «una ciudad-factoría, la gran fábrica del mundo», una urbe de la que salen millones de productos para todo el planeta.


El tren sale de esta ciudad y con este motivo se creó un encuentro internacional de escultores para que cada uno reflejara su idea, una alegoría referente al evento. «De España fuimos tres, dos de Madrid y yo. Mi pieza se compone de tres agujas en granito de cuatro metros y pico de altura, que representan las agujas de tejer, y una red las enlazada a través de una malla de acero inoxidable».
A pesar de su extensión, el artista vigués conoce China bastante bien. «Del norte al sur las costumbres son muy diferentes pero la sensibilidad, cuando la encuentras, está en todas partes. Yo tuve la suerte de que aceptaron muy bien mi trabajo, tengo grandes amigos allí y me han acogido como a uno más de los suyos». Sobre las distintas sensibilidades que encuentra, la única que le parece importante en relación a su labor es que «miman muchísimo el arte público. Hay enormes espacios y parques llenos de piezas. Lo cuidan mucho, no ves una obra deteriorada y tienen una concepto muy distinto al que tenemos en Europa respecto al arte público. Hay una relación más directa con la escultura callejera, que es lo que a mi me interesa, ese roce diario con el arte», afirma.


Su forma de afrontar los proyectos es cambiante. «Hay veces que voy y me quedo allí durante un mes o más elaborando la pieza. Otras, una vez que está aprobado el proyecto voy varias veces a China a controlar que todo vaya según lo previsto», cuenta.
Pero su labor de internacionalización no solo se extiende por Asia, un continente que también tiene obra suya en Corea. En este momento se encuentra en Alemania. Es uno de los artistas invitados a Nord Art, un encuentro internacional que se celebra en la ciudad de Büdelsdorf. «Invitan a seis o siete artistas a realizar obra aquí durante un mes y la primera semana de junio se hace una gran exposición en una antigua factoría de principios del siglo XIX, en la que se pueden ver cerca de medio millar de trabajos que presentan autores de todas partes del mundo. Es la tercera vez que vengo. En las ocasiones anteriores hice dos piezas grandes de acero y esta vez estoy realizando una pieza pequeña de mármol», explica.
En su caso, el lema «nadie es profeta en su tierra» es bastante acertado. «Como me decía mi hijo el otro día, ?tú vas poniendo esculturas en otros países y en el tuyo están tiradas en el parque municipal de Vigo?. Tristemente es así, pero no me quejo porque he tenido la oportunidad de hacer obras en mi propia ciudad y en otras localidades españolas. Y ahora no es tiempo de lamentos. Las cosas están muy complicadas y no son buenos tiempos para la lírica», resume.

Xuxo Vázquez se refiere a su obra ante el Estadio de Balaídos que hizo con motivo del Mundial de Fútbol de 1982 y que fue retirada pro el Concello en el 2010 sin explicación alguna. «Vigo no tiene la culpa de que los distintos gobernantes actúen como actúan a veces. Volvería a hacer una obra para mi ciudad y además creo que en algún momento aquello que hicieron lo van a rectificar porque además es una pieza vinculada a Vigo que se hizo con motivo de un evento muy concreto como una de las sedes del campeonato». Vázquez también hace obra de pequeño tamaño y expone en medio mundo. «En Vigo hace muchos años que no expongo y me apetecería hacer una selección. Lo tengo en mente», advierte.