sábado, 11 de octubre de 2014

Stephen Hawking EN VIGO

 

El científico Stephen Hawking come en el mercado vigués de A Pedra

 

Los fósiles y gemas toman la Estación Marítima- Esto leí en los periodicos y alli me fui con Teo, pensando en "un paseo intelectual sobre piedras y fósiles".  Todo mi entusiasmo se fue al suelo cuando me encontré con una "feria de piedras" como la que se puede encontrar en cualquier mercadillo del mundo. El problema es que cuando vas al cualquier lugar donde se venda algo con un niño con cinco euros en el bolsillo, el asunto puede resultar interminable. El jefe de mi  casa dijo que se iba a tomar una caña. Le sugerí la cafetería de la estación maritima

Cuando Teo remató sus compras:varias piedras y un telescopio con rayos laser (financiado con mi cartera, claro), nos dirigimos a la cafetería. Pedimos una clara y un zumo de melocotón y mientras Teo investigaba a través de su microscopio de alta visión yo miraba por una ventana de la cafetería como colas interminables de personas pasaban por los detectores- como los de los aeropuertos- para acceder al barco

Una camarera muy guapa y simpatica se acercó a Teo y empezó a hacerle arrumacos. El niño se apartaba, aún no tiene muy claro eso de dejarse "babar"  por mujeres..."está nervioso" dijo la chica... y el jefe de mi casa añadió "el que está nervioso soy yo"...escuché unas risas en la otra barra.  Al poco rato volvió la "chica camarera guapa" ...Estoy muy nerviosa ¿Sabeis que está aqui Stephen Hawking?...Yo viendo su  agitación pensé  en Anthony Hopkins

y salió disparada, escaleras abajo, cámara en mano. Al poco raro volvió para anunciarnos que se iba a quedar a comer por "la Piedra" y que tardaría en llegar.


Pensamos  en quedarnos a comer por alli pero lo descarté pensando que lo iban a meter en un comedor privado y nos fuimos a Bouzas.

 

Al volver, paramos en la Estación Maritima de nuevo, para que Teo dejase una papeleta para un sorteo. Mientras lo esperaba volví a encontrarme con la chica guapa. Sacó su teléfono y me enseñó las fotos, en ese momento llegó Teo y se las enseñó tambien. Le mostré mi pena por no haberme quedado..."Comió fuera, entre toda la gente del Mercado de la Piedra, al fin y al cabo solo es un premio NOBEL"- dijo