sábado, 27 de febrero de 2016

EL AJUAR Y LA HERENCIA

Estos días que alguien causó un estropicio en mi cocina destrozando gran parte de LA vajilla, me acordé de...

Esa manía que tenemos las mujeres  de guardar. Lola había ido de viaje por Francia y trajo un juego de café de LIMOGES
"Cuanto me gustaría tomar café en una de esas tazas", decía el, señalando el juego que estaba en la vitrina.  Lola siempre contestaba lo mismo: "eso no se toca, quedará en herencia". Con el tiempo el tema ya resultó una diversión, el suplicaba el uso de la loza  por si se moría antes de heredar y Lola negaba

El se murió de un ataque repentino y lola enferma de Alzheimer
lo miraba a través del cristal del recinto funerario, intentando recordarlo. ¿Quien es? Preguntaba... se que lo conozco de algo. Cuando ya nos ibamos me quedé muy sorprendida cuando dijo "y no tomó el cafe en aquel pocillo"