miércoles, 11 de junio de 2014


¿Que ocurre cuando no hay excusa para el desnudo?

 A lo largo de la historia del arte se han pintando desnudos pero para ello había que buscar una excusa. Si un pintor quería pintar la creación, sería impensable si nos presentara a Adán y Eva con ropa porque la misma biblia los describe desnudos
De todos modos, solían añadirle algún objeto (plantas, hojas) tapando el sexo y las caras mostraban vergüenza o pecado
Más adelante, los artistas buscaron como excusa la mitología antigua, ya que la única condición indispensable para presentar el desnudo femenino es que  existiese una justificación moral, mitólogica o, como mínimo literaria

"Susana y los viejos", donde la joven Susana es contemplada mientras se baña, o acosada por las miradas de hombres mayores, fue representada por muchos pintores
Eduard Manet, presentó en 1862, un cuadro titulado el baño, que más tarde sería rebautizado como DESAYUNO EN LA HIERBA, en el Salón de los rechazados, en París.
No había justificación aparente que legitimara esa mujer desnuda, entre hombres, todos sentados a la orilla de un río.  Al fondo vemos una mujer refrescandose en el agua, junto a ella  hay una barca, de la que parece haber bajado los cuatro excursionistas. La escena da a entender que se trata de un día de recreo burgués. Los caballeros están elegantemente vestidos, la mujer sentada junto a ellos desnuda y por el gesto parece que no le importa.

La obra causó una profunda conmoción pública, hasta la misma emperatriz Eugenia de Montijo, que visitó la exposición acompañada de su esposo Napoleón III, definió el cuadro como "vergonzoso". A pesar del escándalo la pintura siguió colgada en el "Salon des Refusés y Manet puso de manifiesto, una vez más, que el arte debe entenderse tal y como es, no como un canto a la inmoralidad.

Tres años más tarde, otro cuadro de Manet consiguió levantar otro gran revuelo en la capital francesa. El desnudo OLIMPIA fue expuesto en el Salón de París entre 1863 y1865.

Manet justificó el desnudo citando las obras de Giorgione, Tiziano y Goya, pero la crítica iba mas por la nueva técnica pictórica, caracterizada por grandes pinceladas de colores planos y la ausencia de modelado de la figura femenina

Veintitrés años despues, cuando el impresionismo ya era una corriente artistica reconocida oficialmente, Monet recolectó  19.425 francos, entre amigos y colegas, para comprarle a Manet el OLIMPIA y sacarlo de apuros económicos