jueves, 22 de septiembre de 2016

Orsola Maddalena Caccia




Como muchas mujeres de su época, Orsola Maddalena Caccia 
(1596-1676), su padre la enseñó a pintar. Convertida ya en monja, contribuyó al
sostenimiento del convento mediante encargos privados. De este modo continuó
con una larga tradición de siglos de monjas con talento artístico


Caccia ayudó a introducir la pintura del bodegón en el Piamonte 
y a menudo incluía detalles meticulosos en las obras religiosas. Mujer decidida,
capaz de crear a su alrededor una "verdadera escuela de pintura"-fue conocida
por los historiadores como "la monja pintora"