lunes, 28 de octubre de 2013

Honoré Daumier





Nacionalidad: Francia
Marsella 1808 - Valmondois 1879
Hijo de un cristalero marsellés, Daumier será considerado uno de los máximos exponentes del Realismo francés. Con siete años se trasladó a París junto a su familia, acudiendo a temprana edad con frecuencia al Louvre entre recado y recado. En ese museo se interesó por Rubens y Rembrandt, llamándole también la atención la pintura de Goya. Años más tarde se inició como litógrafo y caricaturista gracias a Ramelet, realizando más de 4.000 litografías desde su juventud hasta 1872, año en el que su vista disminuyó considerablemente. A partir de ese momento se dedicaría al óleo, quedándonos unos 100 lienzos que fueron expuestos por sus amigos en 1878. Daumier ejecuta sus obras mediante masas de color, sin apenas interesarse por el dibujo, abriendo el camino a impresionistas y expresionistas. Sus temas favoritos se relacionan con la sátira social y especialmente con la crítica al funcionariado de la justicia. También realizó algunas obras relacionadas con textos literarios como el Quijote.

Ref- ARTE HISTORIA 






Polémico. Una de sus obras más conocidas es Gargantúa, que le costó seis meses de cárcel porque retrata de forma grotesca al monarca Luis Felipe de Orleáns, con cabeza en forma de pera y transformado en un gigante glotón. (Foto: Archivo/EL UNIVERSAL )


Londres dedica muestra a la sátira política de Daumier

La Royal Academy of Arts reúne 130 trabajos del artista francés, quien destacó por su crítica a la sociedad y al poder en el siglo XIX
LONDRES | Martes 22 de octubre de 2013EFE | El Universal

La Royal Academy of Arts de Londres exhibe la obra satírica de Honoré de Daumier (1808-1879) , crítica con la sociedad y los estamentos de poder del siglo XIX en Francia, en la mayor retrospectiva organizada en el Reino Unido en 50 años.
La exposición "Daumier: Visiones de París" , presentada hoy y que se inaugura el sábado, está compuesta por 130 pinturas, dibujos, acuarelas y esculturas, que resumen la obra de un autor conocido por su tratamiento socarrón y crítico de la Francia que pasó de la monarquía a la república por el camino de la revolución.
La comisaria de la exposición, Catherine Lampert, explicó a Efe que Daumier era un "republicano muy comprometido" , que se sentía "muy identificado con las personas que trabajaban por el final de la monarquía para establecer la república".
En la muestra abundan las litografías publicadas en la prensa satírica francesa de su época, en las que cobran protagonismo fugitivos y emigrantes a los que Daumier retrató con compasión y humor, mientras huían de la enfermedad, la pobreza y la guerra.
En esa selección se incluye la conocida litografía "Gargantúa" , que le costó seis meses de cárcel porque retrata de forma grotesca al monarca Luis Felipe de Orleáns, con cabeza en forma de pera y transformado en un gigante glotón sentado en una silla-orinal.
A medida que se aproximaba la revolución, Daumier evolucionó su estilo hacia el costumbrismo para, con gran realismo y sin perder su tono irónico, ridiculizar a su época.
Una de sus obras más destacadas que figuran expuestas en la Royal Academy es el "Ecce Homo" , que refleja un Cristo maniatado al que una multitud de ciudadanos mira y señala.
Según Lampert, el gentío representa "una respuesta del pueblo" que podría ser comparada con la reacción popular "ante la demagogia y la injusticia" .
Además, la comisaria explicó que Daumier despertó "empatía" entre los franceses de su tiempo, por su mirada particular hacia "la gente normal" y sus vidas.
Así, se exhiben algunas de sus obras más conocidas como "El hombre de la cuerda" o "El vagón de tercera clase" , que responden a la inspiración costumbrista del autor.
El momento más crítico de la producción del francés llegó con sus litografías relacionadas con la justicia, como medio de denuncia del abuso del abogado sobre el cliente, o la interpretación del arte por parte de los ciudadanos.
En muchas de estas piezas se observan los rostros ridículos y las expresiones grotescas de la gente común cuando se enfrentan a una obra artística.
Al final de su carrera, las figuras que representaba Daumier se volvieron menos musculosas, y los trazos sugieren más que dibujan, en la representación de escenas cotidianas y familiares.
También pertenecen a esta época las pinturas de Don Quijote y Sancho Panza, que se pueden contemplar en la exposición, que establecen la relación entre el mundo fantástico y la realidad del caballero de Cervantes, con la que el autor se sentía identificado.
Se da la circunstancia de que el artista francés padeció una ceguera que comenzó a mediados de su carrera, aunque no le impidió seguir con su producción.
Además, nunca utilizó modelos para sus composiciones y pintaba de memoria lo que había visto o vivido, impregnando de subjetividad el resultado de sus composiciones.
El artista francés contempló sus obras expuestas por primera vez un año antes de su muerte, en 1879, gracias a la iniciativa de una treintena de sus amigos por reunir su producción.