lunes, 7 de octubre de 2013

El Museo Guggenheim Bilbao presenta la muestra 'Antoni Tàpies. Del objeto a la escultura (1964-2009)'        

hasta el 19 de enero de 2014



Antoni Tàpies mantuvo un interés por la escultura que abarcó casi toda su carrera. A sus esculturas, objetos y "assemblage" dedica el Museo Guggenheim de Bilbao una exposición que supone la primera revisión completa de una faceta central en su evolución artística y a la que el artista dedicó cinco décadas.
Un año después de la muerte de uno de los creadores fundamentales de la segunda mitad del siglo XX, los Museos Guggenheim vuelven a mostrar su interés por la obra del artista con la organización de la que supone la cuarta gran exposición de la que es protagonista, patrocinada por Iberdrola.
Tàpies reflexionó repetidamente sobre esta disciplina "e incluso se lamentó de la falta de atención hacia su trabajo como escultor", señaló a Efe el comisario de la muestra Álvaro Rodríguez Fominaya, quien ha seleccionado ochenta y cinco obras que durante tres meses habitarán en las salas de la segunda planta del museo.

Obras procedentes de distintos países

Aunque por su fragilidad algunas de las piezas no han podido viajar a Bilbao, el comisario está satisfecho con una selección que le ha permitido "decir todo lo que quería" sin echar "nada" de menos. Estas piezas proceden de museos y colecciones privadas de diferentes países.
Desde 1964 y hasta poco antes de morir, la escultura estuvo presente en la producción de Tàpies. "Para él, su tarea como escultor y 'objetor' no estaba en un segundo plano. Se puede trazar una genealogía siguiendo exclusivamente estos objetos y comprender así al artista desde lo tridimensional", según Rodríguez Fominaya.

En un recorrido fundamentalmente cronológico se pueden contemplar piezas de formatos monumentales con otras de pequeñas dimensiones, alternando el desarrollo temporal de las mismas con el análisis de los temas, técnicas y materiales, que van desde el bronce o el granito al papel.