domingo, 26 de abril de 2015




Jacque, Charles-Emile (1813-1894).

Pintor y grabador francés nacido en París el 23 de mayo de 1813 y muerto en la misma ciudad el 7 de mayo de 1894. Admirador de la obra de Georges Michel, se interesó pricipalmente por los temas rurales, que le dieron fama y renombre. Afín a los pintores de la Escuela de Barbizon, trabó amistad con varios de sus integrantes, con los que convivió largas temporadas desde finales de la década de los cuarenta del siglo XIX.
Comenzó a trabajar en 1830 para un grabador especialista en cartografía, aunque la pintura comenzó pronto a interesarle, especialmente la figura de Rembrandt, con quien se inició copiando algunas de sus obras. Entre 1831 y 1836 hizo el servicio militar, aunque aprovechó sus ratos libres para realizar dibujos de la vida en el ejército que envió al Salón de Pintura de París de 1833. Una vez licenciado, trabajó en Londres como ilustrador, y regresó a Francia en 1838.


Una visita a la campiña borgoñesa le hizo sentirse atraído por los temas rurales. A principios de la década de los cuarenta del siglo XIX realizó caricaturas e ilustraciones para la revista Le Charivari y otras publicaciones, así como grabados que le dieron a conocer al público. Muchos representaban escenas de vida rural, con campesinos y animales de granja, y también paisajes.
Conocedor de la obra de Georges Michel, que le influyó profundamente, se dedicó a pintar paisajes de Montmartre y las llanuras de Clignancourt. Desde 1843 trabó relación con pintores que más adelante pertenecerían a la llamada Escuela de Barbizon, particularmente con Jean-François Millet. En 1846 envió al Salón de París la obra Manada de ganado en el abrevadero.


Tres años más tarde, en compañía de Millet, abandonó París huyendo de una epidemia de cólera y ambos, con sus familias, se establecieron en Barbizon, donde había ya una amplia colonia de artistas residentes. No obstante, Jacque no permaneció allí definitivamente, puesto que tenía otros dos estudios, en Montrouge y en París. Sus numerosos cuadros representaban escenas de granja, tratados con gran realismo en grandes composiciones de colorido brillante, como Aves de granja. Su labor como grabador, que no abandonó en ningún momento, también se basó en los temas rurales, como puede comprobarse en El aprisco de ovejas (1859), La tormenta (1865) y El confín del bosque: atardecer (1866).


A partir de 1870 no envió ninguna obra al Salón anual, aunque sí las vendía. El estilo de sus últimos años se caracterizó por el empleo de una pintura muy densa, como en Pastos forestales cerca de Bas Bréan.
Su obra fue recompensada con la medalla de oro en la Exposición Universal de 1889. Jacque, con una posición económica desahogada, socorrió tanto a sus amigos de Barbizon como a varios paisajistas estadounidenses. De espíritu inquieto, tuvo otras muchas ocupaciones diferentes a la pintura y con poca relación entre sí, como la literatura (llegó a publicar alguna obra, como Le Poulailler: Monographie des poules indigènes et exotiques, 'Las aves de granje: monografía de las aves nativas y exóticas', de 1858), el cultivo de espárragos, la fabricación de muebles en su taller de Le Croisic, etc.

información http://www.mcnbiografias.com/app-bio/do/show?key=jacque-charles-emile