sábado, 5 de julio de 2014

ARTEMISIA GENTILESCHI Y JUDITH








ARTEMISIA GENTILESCHI 1593-1654



Cuando vi este cuadro de ARTEMISIA GENTILESCHI  "Judit decapitando a Holofernes" me dió la sensación de que no era una  mera representación artística

Imaginé que era la propia Artemisia la que estaba torturando a ese hombre.  No es Judit la ejecutora, es Artemisia.  En su cara se refleja odio y placer por la venganza
Esto tiene que ver con algo personal, pensé...
En 1612 el pintor Orazio Gentileschi presentó una demanda contra el que hasta ese momento había sido colaborador y amigo, Agostino Tassi por violar a su hija Artemisia y robar un cuadro de  Judit de  grandes dimensiones 

Según testimonios de la época, Artemisia declaró:

Cerró la habitación con llave y una vez cerrada me lanzó sobre un lado de la cama dándome con una mano en el pecho, me metió una rodilla entre los muslos para que no pudiera cerrarlos, y alzándome las ropas, que le costó mucho hacerlo, me metió una mano con un pañuelo en la garganta y boca para que no pudiera gritar y habiendo hecho esto metió las dos rodillas entre mis piernas y apuntando con su miembro a mi naturaleza comenzó a empujar y lo metió dentro. Y le arañé la cara y le tiré de los pelos y antes de que pusiera dentro de mí el miembro, se lo agarré y le arranqué un trozo de carne”.
(Eva Menzio (editora), Artemisia Gentileschi, Lettere precedute da Atti di un processo di stupro, Milán, 2004)

Tassi fue condenado, pero no llegó a cumplir condena, gracias a la intervención a su favor del gran duque de Toscana. Artemisia fue humillada  y los amigos de Tassi hicieron todo los posible para que fuera considerada una ramera.

Artemisia se casó un mes despues del juicio, en un  matrimonio arreglado por su padre, con el pintor florentino Pietro Antonio Stiattesi. Esto sirvió para devolverle a Artemisia un estatus de honorabilidad
Dicen las Escrituras que Judit era una mujer viuda  que vivía en Betulia cuando la ciudad fue asediada por los asirios.  Judit, con la ayuda de una criada, planeó el asesinato del general asirio Holofernes.  Se puso sus mejores vestidos y joyas y se dirigió  al campamento del general portando viandas y vino.  Holofernes se entusiasmó con la mujer, comió  y bebió, y cuando cayó en su lecho, totalmente borracho, Judit lo decapitó con una espada. La criada colocó la cabeza de Holofernes en las alforjas para llevarla a la ciudad, donde Judit la mostró a los hebreos colocada sobre una bandeja       


 Judit y Holofernes (Caravaggio)



                                    Goya



                               Cranach 

Hay numerosas versiones  de Judith y Holofernes en la historia del arte pero en la de Artemisia no hay concesiones religiosas, solo vemos a dos mujeres atacando con todas su fuerzas a un hombre borracho.  Algunos historiadores del arte aseguran que es un error ver una venganza de Artemisia contra Tassi, basandose en que la pintora, artista profesional protegida por el Gran Ducado, tenía que pintar  lo que le pidiesen sus mecenas...yo solo dejo aqui obras de Artemisia y cada uno que juzgue.

Y sigo aqui la historia con un artículo de EL PAIS CULTURA


Artemisia se casa con el florentino Pierantonio Stiattesi, hijo de un zapatero, y se marcha a Florencia. En la corte del gran duque de Toscana, Cosme de Médicis, vivía Galileo Galilei: bajo su influjo y amistad, la pintora se inscribe en la legendaria Academia del Dibujo. Tiene 23 años, y es la primera mujer de la historia que entra en ese Olimpo. En 1617, Artemisia es madre de tres hijos, pinta asiduamente para los Médicis y tiene un amante noble e intelectual, Francesco Maria Maringhi. Pero el marido se endeuda hasta las cejas y la pareja huye a Prato.


Jael and Sisera

Desde allí, vuelta a Roma, donde Artemisia vive entre 1620 y 1626 en una casa cercana a la plaza del Popolo que un visitante describe como “digna de un gentilhombre”. Dos de sus tres hijos han muerto, y en 1622 el marido es acusado de haber herido en la cara a un español que cantaba una serenata bajo el balcón de la artista. Pronto se separarán. Ella se irá a Venecia y vivirá tres años de éxito entre los canales libertinos, antes de marcharse a Nápoles para ponerse al servicio de otro admirador de su pintura, el virrey español Fernando Enríquez Afán de Ribera, duque de Alcalá.

                            Susana y los viejos

En el centro de Nápoles abre un taller en el que trabajan una docena de ayudantes y aprendices. Se hace amiga de Onofrio Palumbo, gran artista partenopeo, y durante 20 años forma a los mejores pintores del futuro, Cavallino, Spardaro, Guarino... Su fama cruzó fronteras, y el rey Carlos I de Inglaterra ordenó contratarla. Pasó dos años en Londres, donde su padre era considerado el mayor maestro de su tiempo, hasta su muerte en 1639. Las crónicas dicen que el funeral de Orazio en Londres estuvo a la altura de los de Rafael y Miguel Ángel.




     Pietá

Mientras sus coetáneos pintaban iglesias y capillas, Artemisia trabajó sobre todo para coleccionistas privados: el duque de Módena, los Médicis, los D’Este y el conde de Amberes, banqueros, nobles y príncipes europeos. Sus numerosas cartas y facturas atestiguan que fue una de las firmas más cotizadas de su tiempo. Los aristócratas se rifaban sus cuadros, casi todos de figuras femeninas, muchas veces desnudas y siempre llenas de fuerza. Algunas son de un erotismo dulcísimo. Otras son intensas, impetuosas y dramáticas. No hay una sola escena casera. Hay músicas, pensadoras, y muchos homenajes a mujeres bravas: Cleopatra, Diana, la Galatea, María Magdalena, Judith, Dalila, Betsabé…



En 1649 andaba terminando su maravilloso autorretrato: parece una mujer de ahora mismo, con los labios pintados y el pelo corto. Según su biógrafa Alexandra Lapierre, “Artemisia rompió todas las leyes sociales y solo perteneció a su tiempo. A la conquista de su gloria y su libertad, con su talento y su fuerza creadora se convirtió en una de las pintoras más celebres de su época y en una de las más grandes artistas de todos los tiempos”.