domingo, 8 de diciembre de 2013

CRISTO EN CASA DE MARTA Y MARIA- VELAZQUEZ

Esta obra de Velázquez data de hacia 1618. En primer plano vemos a dos mujeres y un bodegón, tema típico de los primeros años de este pintor.


A la derecha, como en una ventana,  una escena religiosa- Jesucristo aparece sentado junto a Marta y María- Las dos mujeres parecen absortas en las palabras de Cristo. La escena parece lejana, algo como un sueño. 

Esta pequeña escena está iluminada, aparece como una obertura en la pared oscura de la cocina. Si os fijais en  la anciana del primer plano, con su dedo índice sobre la curvatura del brazo de la sirvienta parece querer conducir la vista del espectador hacia  la escena

 Y para completar  la historia del cuadro os pongo el siguiente artículo de SERVIMEDIA


MADRID.- Dos expertos en arte han elaborado una nueva teoría sobre el cuadro de Velázquez, 'Cristo en casa de Marta y María', expuesto en la National Gallery de Londres, y considerado como uno de los más misteriosos del mundo. El pintor habría utilizado un espejo en el que se reflejaban sus modelos, lo que explicaría las anomalías en la perspectiva.

Es la teoría que sostienen el profesor de estudios bíblicos Philip Esler de la Universidad St Andrews y la artista holandesa Jane Boyd, según publica el diario 'The Independent'.
El cuadro representa en primer plano a una sirvienta anciana que regaña a otra más joven, y en segundo plano, un cuadro colgado de la pared del fondo, que reproduce el pasaje bíblico en el que Jesucristo, durante una visita a casa de María, reprende a Marta por quejarse de sus tareas del hogar.
Para reproducir la escena bíblica, el pintor habría utilizado un cuadro de otro artista, reflejado también en un espejo. Por eso parece que Jesucristo levantara la mano izquierda al dirigirse a Marta, en lugar de la derecha como era lo habitual en el siglo XVII.
En lo que se refiere al significado del cuadro, los dos expertos en arte ofrecen una nueva teoría. Se trataría de una crítica a la represalia de Jesús a Marta, a través de la imagen triste de la sirvienta joven, un personaje que sería contemporáneo de Velázquez. Criticar las Sagradas Escrituras habría sido algo muy subversivo en la España de aquella época, por eso el pintor lo hizo de esta forma tan sutil.
Velázquez volvería a utilizar la técnica de los espejos para pintar Las Meninas, uno de sus cuadros más conocidos.