Rafael pintó este cuadro para un mecenas aproximadamente en 1518.
Dios aparece en el cielo sobre las cuatro criaturas vivientes de la visión del libro de Ezequiel. La tradición cristiana las identifica con las cuatro criaturas aladas- el hombre o el angel, el león, el buey y el águila que simbolizan los evangelios. Como podemos ver Rafael, en lugar de seguir las palabras de Ezequiel, sigue la tradición cristiana para pintar este cuadro
Dios padre, con el pelo blanco pero con un cuerpo de hombre en la plenitud de su vida sigue la tradición renacentista, se parece más a Júpiter, rey de de los dioses de la antigüedad pagana. La figura se agranda si vemos el contraste de escala con el paisaje que aparece en la parte inferior. En una esquina podemos ver a Ezequiel iluminado por un haz de luz
Como anécdota muchos creen, al leer el libro de Ezequiel, que lo que describe es una visión de una nave extraterrestre, en este caso es una pena que Rafael no nos hubiera dejado una versión fidedigna del libro