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jueves, 22 de septiembre de 2016

Orsola Maddalena Caccia




Como muchas mujeres de su época, Orsola Maddalena Caccia 
(1596-1676), su padre la enseñó a pintar. Convertida ya en monja, contribuyó al
sostenimiento del convento mediante encargos privados. De este modo continuó
con una larga tradición de siglos de monjas con talento artístico


Caccia ayudó a introducir la pintura del bodegón en el Piamonte 
y a menudo incluía detalles meticulosos en las obras religiosas. Mujer decidida,
capaz de crear a su alrededor una "verdadera escuela de pintura"-fue conocida
por los historiadores como "la monja pintora"

viernes, 4 de junio de 2010

Orsola Maddalena Caccia


Su obra se identifica por una flor como firma. Orsola Maddalena Caccia nació en 1596, hija del pintor Guglielmo Cacci (tambien conocido como Il Moncalvo). En 1620 su nombre cambió a Orsola Maddalena al recibir sus votos en el convento de las Ursulinas en Bianzé, Italia, un pequeño municipio en la region del Piamonte. Cinco años despues se trasladó al convento fundado por su padre en Moncalvo, la ciudad donde había nacido.


Orsola empezó su carrera como pintora ayudando a su padre. Al principio aprendió a pintar proporcionando el color y haciendo las figuras secundarias en los cuadros de su padre. De las cinco hermanas y dos hermanos, Orsola y Francesca (que murió joven), fueron las únicas que se convirtieron en artistas. Guglielmo metió a las seis hijas en el convento que el había fundado. Orsola llegó a ser Abadesa del convento de las ursulinas y ayudó a organizar un estudio de pintura dentro del convento durante su vida. En la madurez de su carrera como pintora, Orsola tuvo estudiantes y ayudantes propios.

Los cuadros atribuidos a Caccia van desde bodegones a imagenes religiosas y retablos. A Caccia se le atribuye el primer cuadro de flores en Italia. Sus bodegones son equilibrados y cada elemento de la composición está colocado cuidadosamente. Las pinturas tienen un fuerte sentido de la verticalidad, con los tallos de las flores simétricos apuntando hacia arriba en la composición. En el fondo del campo, Orsola coloca frutas y un animal (normalmente un pájaro o un insecto) para dar vida a la imagen.

La inclusión de bodegones tambien se puede ver en los cuadros religiosos. Colocaba bodegones bien trabajados, dentro de las composiciones, como reflejo de la vida dentro de un convento, a lo que Caccia tenía acceso, como mujer artista . Muchos de sus cuadros religiosos pueden todavia encontrarse en pequeñas ciudades para las cuales fueron encargados. Estos encargos eran un medio de ganar dinero para el convento, lo que hacía de la pintura una "habilidad lucrativa". Dos de las alumnas de Caccia entraron en el convento prometiendo como dote su "demostración como hermanas artistas".

National Museum of Women in the Arts, Washington, D.C.