Y todo ocurrió por evadirme de la Navidad. Lo cuento porque creo que la historia ya se ha difundido por medio mundo, por eso de las llamadas "redes sociales"...
Sugiero: "¿Chicas que os parece pasar las navidades en Praga?" Mis hijas se pusieron en acción y organizaron el viaje...
Y por fin llegada a Praga. A mis hijas les entró como una especie de fiebre nerviosa, querían ver todo en un día. "Vamos al barrio Judío" ahora "a la plaza del antiguo ayuntamiento" ahora "al castillo"... ahora...
Ehhhhhhh dije "Yo he venido a vivir no a sufrir" "O nos vamos en este momento al hotel en un taxi o me tumbo aqui en un parque"
Un paseo en barco por el río Moldava, compra de chorradas y a las tres y media pensamos que era buena hora de comer algo. Antes preguntamos los precios para el concierto en la SINAGOGA ESPAÑOLA. Mientras nos preparaban los platos dicidimos comprar las entradas. Pedí pato, acababa de ver cientos nadando por el río ¿Por que no comerme uno?
Cuando vi la fuente que me pusieron delante casi me desmayo ¿Era aquello medio pato o medio pavo? y otra fuente llena de los "acompañantes". Mis hijas se morían de risa mirando mi cara..."Venga mamá, poco a poco"- "cuando ya no puedas más te hacemos el avión y eso de una por papá y otra por mamá". Despues del concierto volvimos al hotel, yo me quedé descansando, sin decirles que mi cuerpo empezaba a resentirse. Cuando volvieron notaron mi "desasosiego" ¿Estas bien?- No quería que se preocuparan pero a las once tuve que pedirles que me llevaran a un hospital. Desde el hotel dispusieron un taxi. El conductor me echó un vistazo y dijo que me llevaba al hospital San Francisco. Casi no hablaba inglés pero ponía toda su voluntad para hacerse entender.
