Mostrando entradas con la etiqueta fra angelico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fra angelico. Mostrar todas las entradas

miércoles, 11 de diciembre de 2013

FRA ANGELICO


 



Nacionalidad: Italia

Vicchio di Mugello h. 1390 - Roma 1455 
Pintor
Renacimiento Italiano 
Quattrocento , Escuela Italiana
Guido di Pietro, que tras entrar en la orden de los dominicos recibió el apelativo de Fra Giovanni da Fiesole, artísticamente conocido como Fra Angelico, ha sido considerado por la crítica especializada, un artista indudablemente religioso, capaz de pintar visiones celestiales de gran espíritu místico. Esta traducción del imaginario divino hábilmente combinada con su maestría técnica, ha contribuido a que sea reconocido hoy en día, como uno de los más relevantes pintores florentinos del segundo cuarto del siglo XV. Aunque se conoce su ciudad natal, Vicchio di Mugello, resultan inciertos los inicios y la formación artística de Fra Angelico debido a la escasa documentación existente. En 1417, cuando todavía era laico, fue recomendado por el ilustrador Battista di Bragio Sanguini para ingresar en la hermandad de San Nicolás, pero esta relación no es suficiente para garantizar una vocación de ilustrador. Quizás sea factible que, posteriormente, habiendo entrado joven en la orden, se iniciase en el campo de la miniatura ya que era muy practicada por los monjes doctos. Menos aún se puede asegurar su vínculo formativo con los posibles maestros Ambrosio di Badese y Lorenzo Monaco a los que se les relaciona por afinidades estilísticas. En este sentido, si atendemos a las "Vidas de los ilustres pintores, escultores y arquitectos" publicadas en 1550 por Vasari, donde se menciona su estudio y admiración por Masaccio, podremos confirmar una clara influencia de la vía del arte-conocimiento en sus primeras obras. A esta fuente de inspiración se suman los ecos recibidos de Gentile da Fabriano, durante su estancia en Arno, y de Sasseta. 

Entre 1420 y 1423 se fecha su ingreso en el convento de Santo Domingo de Fiesole. Decisión tomada junto con su hermano Benedetto, dedicado por entonces a la escribanía, que le serviría para desarrollar su inclinación artística, puesto que allí se ocuparía de la decoración pictórica del claustro y realizaría el retablo del altar mayor. La rama principal de la orden de los Predicadores ponía mucho énfasis en los estudios, en cambio, a los Observantes, aunque se dedicaban a la predicación y salvación de las almas, les estaba permitido dedicarse a otras actividades. Así, Fra Angelico como fraile mendicante, no estaba sujeto a la clausura estricta, codición que le permitió participar activamente en la transformaciones de su tiempo. 
Los novicios no tenían el consentimiento de trabajar salvo en su preparación espiritual, por ello suponemos que en 1423, el artísta ya había superado este inicio, ya que en una nota fechada en aquel año haciendo referencia a una obra actualmente desaparecida, se corrobora su autoría. Diez años más tarde, simultáneamente al reconocimiento como gran pintor de su época, tenía cargos de gran responsabilidad dentro de la orden y contaba con la amistad de San Antonino, arzobispo de Florencia (también dominico), y de los papas Eugenio IV y Nicolás V. A partir de esa momento, comenzó a desarrollar su estilo naturalista, a la vez que idealizado, en colaboración con el miniaturista Zanobi Strozzi, reflejándolo tanto en la famosa Anunciación del Museo del Prado como en los numerosos encargos recibidos del círculo social que rodeaba a los dominicos Observantes. 



En 1437 comenzó una nueva orientación productiva en su arte, al dotar a sus principios doctrinales de un claro aire intimista y esencialista que aplicó a su obra de mayor envergadura, la decoración del convento de San Marcos, que había sido donado a los dominicos por el papa Eugenio IV. Con las obras de remodelación y ampliación del convento, el humanista y mecenas Cosme de Médicis, confió a Fra Angelico la realización pictórica del monasterio. El enorme encargo, que incluía las celdas de los frailes, numerosos claustros y el retablo para el altar mayor, hace indudable la colaboración de un taller personal que siguiese las normas volumétricas y espaciales que Fra Angelico captaba de las nuevas corrientes renacentistas. 



 
Gracias a su buena relación con el papa Eugenio IV pudo trabajar en la basílica de San Pedro de El Vaticano desde 1445, primero decorando la capilla del Santísimo Sacramento, desaparecida durante el pontificado de Pablo III, y más tarde, por encargo de su sucesor Nicolás V, continuará pintando en colaboración con Benozzo Gozzoli entre 1447 y 1449, en los frescos de la capilla de San Esteban y San Lorenzo,conocida como Capilla Niccolina. Este trabajo fue combinado con el inicio de la capilla de San Brizio de la catedral de Orvieto, ciudad a la que tuvo que trasladarse durante tres veranos consecutivos, pero no llegó a concluirla, dejando esa labor a Luca Signorelli. Con estas obras que marcan la culminación de su evolución pictórica, pudó transmitir el poder alcanzado por la Iglesia a través de un simbolismo plenamente clásico. 


 
En1450, al ser nombrado prior del convento de Fiesole, decidió volver a Florencia por dos años para, en 1452, poder regresar a Roma donde moriría el 18 de febrero de 1455. Fra Angelico, que nunca había empezado una obra sin rezar una oración previamente, fue canonizado por Juan Pablo II en 1984, pero ya antes, su sepultura en Santa Maria sopra Minerva se había convertido en un verdadero lugar de culto y peregrinación, no tanto debido a su genialidad artística como a su carácter sencillo cargado de profunda espiritualidad.
Ref- Arte Historia

miércoles, 30 de marzo de 2011

FRA ANGELICO





Fra Angélico es el nombre con el que se conoce a Guido (o Guidolino) di Pietro da Mugello, pintor italiano que compaginó su vida de fraile dominico con la de pintor religioso.

En 1407 Fra Angélico entró en el convento de los dominicos de Fiesole, donde tomó el nombre de Fra Giovanni de Fiesole. Considerado discípulo de Lorenzo Monaco, pintor que conreó el estilo gótico internacional, hacia el 1438 empezó a decorar el convento de San Marco, en Florencia. En 1447 se fue a Roma, donde inició la decoración de la capilla de Nicolás V, en el Vaticano. Del 1448 al 1450 fue prior del convento de Fiesole, aunque continuó trabajando como pintor en Florencia y Roma.


Fraile antes que pintor, Fra Angélico represento el enlace con el gótico en Florencia. Su sentido curvilíneo y sus colores dorados recuerdan el estilo internacional y a la escuela de Siena. Pero la concepción que tiene del volumen expresa la irrupción de un nuevo elemento en la pintura.

Sus obras, hechas en colaboración con sus discípulos, a menudo frailes compañeros suyos, se basaban en esquemas miniaturistas heredados de su maestro Lorenzo Monaco, lo que hace de Fra Angélico un artista de fondo medieval. Incluso así, su ideología se expresaba con un lenguaje pictórico moderno, que encontró en la pintura revolucionaria de Masaccio.



Es el pintor de las Anunciaciones (una de ellas se encuentra en el Museo del Prado), donde despliega su dulzura y su temperamento tranquilo. Paisajes, líneas y colores muestran el mismo equilibrio. Dedicó una gran parte de su vida artística a decorar con frescos las celas del convento de San Marco, donde vivió y donde ahora, convertido en el Museo dell’Angelico se conservan la mayor parte de sus obras. Allí se encuentran obras pintadas sobre madera y una serie de frescos (1438-1477) con escenas de la vida de Cristo.

Entre los numerosos discípulos de Fra Angélico destaca Benozzo Gozzoli.

ARTE LISTA