Mostrando entradas con la etiqueta JUAN DE BORGOÑA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta JUAN DE BORGOÑA. Mostrar todas las entradas

domingo, 23 de septiembre de 2012

Juan de Borgoña



Flandes
- Toledo 1534
Su origen nos es completamente desconocido, tanto la fecha de nacimiento como el lugar, aunque por el apellido es razonable suponer que su procedencia es francesa, concretamente de la región de la Borgoña. 

Por su estilo, podemos decir que se formó en los vecinos territorios italianos, tal vez en Lombardía, tal vez en Roma o en Florencia.
Hacia 1495 se afincó en Toledo, entonces capital española e importantísimo centro político y cultural europeo. Sus primeras obras aprovechan los últimos restos del Gótico, aunque introduce las novedades recién aprendidas del Renacimiento Italiano: sintetiza los personajes de rostros caricaturescos y cuerpos nerviosos típicos del Hispanoflamenco, con los paisajes idealizados y brumosos de la escuela italiana, paisajes en los que introduce algunas ruinas clásicas que adornan la visión. 

Sus obras se reparten por toda Castilla, siendo uno de los artistas más apreciados por la corte de los Reyes Católicos y la alta jerarquía eclesiástica española. 
Arte historia

viernes, 19 de diciembre de 2008

JUAN DE BORGOÑA




(1468-1536) Pintor, tal vez de origen francés; trabajó en España de 1494 a 1533. Se supone que viajó a Italia, dado su estilo de influencia del cuatrocento florentino. Su primera gran obra en el 'Retablo del altar mayor' de la catedral de Avila. En 1495 trabajaba en el claustro de la catedral de Toledo. El 1508 se compromete a terminar las pinturas empezadas por Berruguete y Santa Cruz. Se le atribuyen cinco tablas: Anunciación, Natividad, Purificación, Transfiguración, Descenso al Limbo. en 1509 el Cabildo le encarga los murales de la Sala Capitular. Realiza 15 frescos, divididos en varios temas: Vida de la Virgen, Calvario, Juicio Final. Los frescos más bellos son los de tema mariano: Nacimiento, Purificación y Tránsito de la Virgen. El sentido de claridad y de luz bien organizada preside la composición, así como el exquisito sentido lineal florentino. En la misma sala los retratos de los arzobispos toledanos completan este trabajo. Entre ellos está el del Cardenal Cisneros, que en 1514 le encarga las pinturas de la Capilla Mozárabe. Participa también en el retablo de la catedral de Avila, que había comenzado Berruguete. Otras obras importantes son Retablo de la Epifanía y La Concepción, de la catedral de Toledo, y la Piedad, de Illescas.