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sábado, 5 de septiembre de 2015

Hieronymus Bosch




Uno de los pintores más importantes de todos los tiempos. Su obras, pintadas hace quinietos años, todavía nos dejan atónitos por su modernidad, anticipandose  al surrealismo.  Este es un arte de un mundo de turbulencias, desgarrado por tendencias contradictorias- un mundo en el que la luz de la razón se ha extinguido y  donde las pasiones animales han tomado la delantera, un mundo de terror y violencia,  una pesadilla... 

Nacido alrededor de  1450 en el ducado de Brabante, hoy Holanda, Hieronymus Bosch sigue siendo uno de los grandes enigmas en el mundo del arte. Poco se sabe de su vida, lo poco se se conoce se encuentra en los registros locales. Se sabe que su nombre es Jeroen van Aeken y que tomó su nombre artístico tomando parte de su ciudad natal  

Procedía de una familia de artistas, su padre, sus tíos y hermano, todos eran artistas. Se cree que fue educado por un pariente. Aproximadamente en 1480 se casó con Aley Goyaerts den Meevernne, mujer de familia rica, y el disfrutó de una vida cómoda y accedió a una clase social alta. Los primeros encargos que le hicieron provenían de una hermandad, desgraciadamente no se conserva ninguna obra  

Conocido por sus visiones raras, retrataba una visión crítica del mundo.  En la "cura de la locura" se  burlaba de las práctica médicas de la época.


 Y en la "nave de los locos" se burlaba de los que pasaban sus vidas buscando placeres



Durante su carrera prestó mucha atención en explorar temas religiosos. 


En "El carro del heno", un triptico que nos muestra en el panel de la izquierda a Adan y  Eva, en el centro clérigos y  campesinos se dedican a  una conducta pecaminosa y en el de la derecha nos proporciona una ilustración espantosa de a donde  este tipo de comportamientos nos conduce...al infierno



En 1504 pintó "el juicio final", que ilustra la caída de la humanidad. Comienza con la expulsión de Adan y Eva del jardín del Edén y en los dos paneles restantes muestra el descenso al  mundo del pecado, la violencia y el caos.


En "las tentaciones de San Antonio", pintado poco despues, muestra al santo resistiendo  los esfuerzos del diablo para que se entregue al mal




"El jardín de las delicias" es uno de sus últimos cuadros. Una vez más representa la decadencia del mundo, sobre todo debido a la lujuria. Un hermoso jardín se convierte en una pesadilla oscura

Bosch murió en 1516. Disfrutó de fama durante su vida y más despues de su  muerte. El Rey Felipe II fue un gran coleccionista de su obra. El jardín de las delicias está hoy en el MUSEO DEL PRADO


sábado, 26 de abril de 2008

Hieronymus Bosch





Mesa con las escenas de los siete pecados capitales y las cuatro cosas últimas, escena



Subida al Calvario, detalle



Subida al Calvario, detalle


La curación de la locura (la operación de piedra)




El carro de heno, tríptico, panel central



El carro de heno, tríptico, panel central


El carro de heno, tríptico, panel central



El carro de heno, tríptico, panel central



El jardín de las delicias, panel central






El jardín de las delicias, panel izquierdo


El jardín de las delicias, panel izquierdo





La tentación de San Antonio

(‘S Hertogenbosch 1450 – 1516)

Jeroen Anthoniszoon van Aken, llamado Hieronymus Bosch o Jeroen Bosch, o en castellano Jerónimo Bosch, fue un pintor y grabador holandés.

De su vida se sabe muy poco. Su padre, Antonio, era pintor. Hacia 1477 se casó con Alead Van Meervenne, y al parecer no abandonó jamás su ciudad natal de cuyo nombre - ‘S Hertogenbosch- deriva el apellido por el que generalmente se le conoce. Alcanzó en vida gran fama, pintó para Felipe el Hermoso (1504) un Juicio final.

Solamente se conservan unos 40 originales suyos, pero varias composiciones perdidas se conocen a través de copias e imitaciones realizadas en el siglo XVI. Tanto en las pinturas de asunto religioso como en las de tema profano introdujo todo un mundo de seres, ora normales, ora monstruosos, presentadas en actitudes expresivas. La complejidad de los símbolos que utiliza dificulta a menudo la comprensión cabal de sus obras.

Su universo de desbocada imaginación, poblado de figurillas fantásticas que parecen surgidas de una pesadilla infernal (Tentaciones de san Antonio, museo de Amberes y de Lisboa; Juicio final, museo de Viena), anuncia el espíritu de Bruegel; incluso los temas religiosos (Coronación de espinas, Prado, Ecce Homo) están deformados por un cruel frenesí de gesticulaciones. Sin embargo, El Bosco es un minucioso observador de la realidad, con gran talento de dibujante, y su irrealismo se emparenta en último término con el espíritu sarcástico de los “fabliaux”, ridiculizador de los vicios (La extracción de la piedra de la locura, El carro de heno, El jardín de las delicias, Prado).

En El hijo pródigo (museo Boymans, Rótterdam), seguramente uno de sus últimos trabajos, parece que quiso representar el tema del libre albedrío, así como el de la soledad del hombre. Su fantasía burlesca sedujo a muchos aficionados, sobre todo en España, donde fue objeto de gran aprecio; Felipe de Guevara y el padre Sigüenza escribieron los primeros comentarios críticos que se conocen sobre El Bosco.

Y Felipe II reunió un crecido número de obras de este pintor, lo cual explica la relativa abundancia actual de pinturas de este maestro en España. Se conocen asimismo dibujos del Bosco, en los que se da la misma vivacidad de anotación que muestran sus pinturas y dejan traslucir aún más su agudo sentido de la observación de la naturaleza (El nido del búho, museo Boymans, Rótterdam). El arte del Bosco ha ifluido en muchos artistas del siglo XX, especialmente en los surrealistas.