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martes, 6 de septiembre de 2011

Correggio






Correggio (El). Antonio Allegri
Nacionalidad: Italia
Correggio 1494 - 1534

Estilo: Renacimiento Italiano
Su verdadero nombre es Antonio Allegri, debiendo su apodo a la localidad donde nació en 1494, Correggio, cerca de Parma. En Mantua conoció las obras de Mantegna, cuyos escorzos le fascinaron, pero fue en Parma donde cosechó su primer éxito, con la decoración al fresco de una de las bóvedas del convento de San Pablo. En esta ciudad estuvo muy al tanto de las novedades que se realizaban en Roma, Venecia y Nápoles, influyéndole sobre todo el estilo de Leonardo. Los encargos se sucedieron entre las numerosas iglesias parmesanas, incluida la catedral; posteriormente, realizará cuadros para la decoración del castillo de Parma y numerosas obras de altar. En sus escenas, las formas se envuelven en un claroscuro que intensifica las tonalidades y crea sólidas composiciones. Sus figuras son bellas y están llenas de encanto, como podemos apreciar en el Noli me tangere del Museo del Prado, convirtiéndose en uno de los creadores del Cinquecento que más influirá en el Barroco italiano. Correggio falleció en su localidad natal en 1534.

Ref- arteHistoria

jueves, 8 de mayo de 2008

Correggio



Noli me tangere

Venus, Mercurio y Amor



Madonna Campori, escena



La virgen cíngara


Frescos en la iglésia de San Giovanni Evangelista en Parma, luneta del ábside, escena



Adoración de los pastores (la noche), detalle





La boda mística de Santa Catalina de Alejandría


Danae


El rapto de Ganímedes
Correggio, cerca de Parma 1489 - 1534)

Antonio Allegri da Correggio, llamado il Correggio (los tratadistas españoles antiguos suelen llamarle Corezo), fue un pintor italiano del Renacimiento, el máximo representante de la Escuela de Parma.

El temperamento tierno y apasionado de Correggio, su invención amplia y voluptuosa aparecen como una especie de contrapunto al arte solemne de los genios romanos. Este artista opone una belleza, llena de encanto y sentimiento, que tendrá gran trascendencia en la época barroca y en el siglo XVIII.

Conoció en Mantua las obras de Mantenga, que le sugirieron escorzos valientes y las de costa, cuto sincretismo supo superar desde sus primeras obras (Madonna di San Francesco, 1515, Dresde).

En Parma, donde fue llamado por la abadesa Giovanna de Piacenza, decoró una bóveda en el convento de San Pablo con una glorieta de guirnaldas de frutos y lunetos en grisalla, divinidades mitológicas, y medallones con “putti”. Estos frescos tuvieron gran éxito y valieron a Correggio el encargo de importantes decoraciones en la iglesia de San juan Evangelista: en el ábside, la Coronación de la Virgen (1520-1524) y en la cúpula la Ascensión, que se despliega como una visión deslumbrante y dorada, donde los apóstoles, en acusado escorzo, se agrupan formando una corona entorno a Cristo.

Correggio decoró también, en la catedral, la amplia cúpula octogonal (1526-1530) con la Asunción de la Virgen. Las siluetas de los apóstoles guarnecen el tambor entre los “oculi”, ángeles y elegidos, en círculos concéntricos, se arremolinan en las nubes. Correggio creó allí un mundo fluido, luminoso, sin contornos definidos. Hacia 1530 pintó, para el castillo de Mantua, los cuadros de Io, Ganímedes (Viena), Leda (Berlín) y Dánae (Roma, Borghese), cuyas formas se envuelven en un claroscuro que intensifica los colores.

En los cuadros del altar, el efecto desagradable provocado por la agitación de las formas y por ciertas familiaridades de detalle, queda atenuado por el impulso nuevo que da a la composición, sólidamente organizada en diagonal, como puede observarse en la Madonna de San Jerónimo o en el Día (Parma), en la Natividad o en la Noche (Dresde).

El Prado posee dos cuadros de Correggio: el popular Noli me tangere, pintado acaso hacia 1525 y regalado por el duque de Medina a Felipe II, y una Virgen con el Niño Jesús y san Juan, de fecha algo anterior, y que pertenece a Isabel Farnesio. La Academia de san Fernando de Madrid conserva un San Jerónimo.