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miércoles, 26 de septiembre de 2012

Alonso Sánchez Coello

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Desposorios místicos de Santa Catalina. Corcho. 164 x 80 cm. Museo del Prado. Madrid


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Princesa Éboli





 Alonso Sánchez Coello (Benifairó de los Valles, Valencia, c. 1531 - Madrid, 8 de agosto de 1588) fue un pintor renacentista español nombrado pintor de cámara de Felipe II.



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Marie Manrique de Lara y Mendoza


 Su formación como artista comenzó en Lisboa, como protegido por el rey Juan III. Marchó después a Flandes, donde estudió con Antonio Moro. En 1555 estaba de regreso en España, donde se convirtió en el retratista de la familia real y de su entorno más cercano. Su hija, Isabel Sánchez, pupila suya, fue una importante retratista.




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La infanta Isabel Clara Eugenia. Lienzo. 116 x 102 cm. Museo del Prado. Madrid


Era admirador de Tiziano, como él, experto en retratos y figuras sencillas y de un detallismo propio de Velázquez. Entre su obra, se encuentran diversas escenas religiosas para la iglesias y los nobles de la corte, aunque su fama la debe a los retratos, todos ellos de la familia real o su entorno cercano. Son retratos de gran sencillez en los que refleja sin artificio a los personajes, casi siempre situados ante un fondo neutro (un cortinaje de color oscuro) que acentúa los colores y calidades de las ropajes.

 

martes, 18 de noviembre de 2008

Alonso Sánchez Coello



España
Benifayó 1531 - Madrid 1588

El mejor retratista del Renacimiento español es, sin duda, Alonso Sánchez Coello. Nació en Benifayó en 1531, pero marchó a Lisboa para iniciar allí su aprendizaje como pintor. En Portugal fue protegido por Juan III, quien le envió a Flandes para aprender con Antonio Moro, su auténtico maestro. Desde 1555 se encuentra en Castilla, trabaja al servicio de Felipe II y se convierte en su pintor de cámara y retratista favorito. Sus retratos siguen indirectamente el estilo de Tiziano, destacando el detallismo de los trajes y la capacidad de penetración en la psicología del modelo. Fueron enviados a todas las cortes europeas por lo que se difundió un tipo de retrato que consiguió aceptación internacional - Príncipe Don Carlos, por ejemplo - y que fue desarrollado en España por Pantoja de la Cruz e incluso por Velázquez. Su pintura religiosa destaca por el Manierismo típico de los primeros años de la Contrarreforma. Falleció en Madrid en 1588.