martes, 6 de abril de 2021

GRUPO EL PASO

 


                                              Manuel Millares

El Paso surge durante la posguerra española gracias a un grupo de artistas vanguardistas que se propusieron acabar con el estancamiento en el que se encontraba el arte español en ese momento. Su intención era renovar el panorama artístico que la posguerra había paralizado.

                                  Martín Chirino

Con el nombre de El Paso querían indicar su conciencia de no ser más que un estallido, breve y necesario, en el avance de la pintura española contemporánea.

Los componentes del grupo eran Rafael Canogar, Luís Feito, Juana Francés, Manuel Millares, Antonio Saura, Antonio Suárez, los escultores Pablo Serrano y Martín Chirino y los críticos Manuel Conde y José Ayllón. Poco después se sumaron los pintores Manuel Rivera y Manuel Viola.

Su manifiesto fundacional fue publicado en 1957.


                                                     Juana Francés

"EL PASO es una "actividad" que pretende crear un nuevo estado del espíritu dentro del mundo artístico español.
EL PASO nace como consecuencia de la agrupación de varios pintores y escritores que por distintos caminos han comprendido la necesidad moral de realizar una acción dentro de su país.
EL PASO pretende crear un ambiente que permita el libre desenvolvimiento del arte y del artista, y luchará por superar la aguda crisis por la que atraviesa España en el campo de las artes visuales (sus causas: la falta de museos y de coleccionistas, la ausencia de una crítica responsable, la radical separación entre las diferentes actividades artísticas, la artificial solución de la emigración artística, etc.)
Creemos que nuestro arte no será válido mientras no contenga una inquietud coincidente con los signos de la época, realizando una apasionada toma de contacto con las más renovadoras corrientes artísticas.
Vamos hacia una plástica revolucionaria -en la que estén presentes nuestra tradición dramática y nuestra directa expresión- que responda históricamente a una actividad universal.
                                                           Antonio Suarez


Conscientes de la inutilidad de la discusión sobre los términos "abstracción-figuración", "arte constructivo-expresionista", "arte colectivo-individualista", etc., nuestro propósito es el de presentar una obra auténtica y libre, abierta hacia la experimentación e investigación sin fronteras, y no sujeta a cánones exclusivistas y limitados. Propugnamos un arte recio y profundo, grave y significativo.
Luchamos por un arte hacia la salvación de la individualidad, dentro del signo de nuestra época.
Nos encaminamos hacia la transformación plástica en la cual encontrar la expresión de una "nueva realidad".
Y hacia una antiacademia, en la que el espectador y el artista tomen conciencia de su responsabilidad social y espiritual.
La acción de EL PASO durará mientras las condiciones antes expuestas se mantengan en nuestro país".
                                                          Rafael Canogar

Aunque todos ellos poseían una trayectoria previa individualizada, tomaron como punto de partida estético el gestualismo abstracto o la pintura de acción. Hacen una pintura en la cual la figuración está casi ausente, se adentran en la abstracción pictórica y experimentan con materiales y texturas. Los protagonistas son .el gesto, la pincelada violenta y empastada, el arañazo al lienzo, el dripping, el empleo de la arpillera, la tela metálica, la arena, los objetos pegados, etc.

En mayo de 1960, cumplidos sus propósitos iniciales, el grupo se disolvió. Su labor ha sido fundamental en el desarrollo del Informalismo en España.

Los Miembros de el Grupo El Paso

Manuel Viola fue uno de los pioneros del Informalismo español. A su regreso de Francia, a mediados de los años cincuenta, ya se observa en su producción una briosa gestualidad.

Rafael Canogar era el más joven del grupo y el más abstracto de todos. Realiza una serie de obras muy gestuales, próximas al gestualismo del action painting americano, donde predominan las tonalidades ocres, los grises, el blanco y el negro. Después, evolucionará hacia la figuración, con una pintura de temática social realista.


                                                  Saura

Luís Feito se adentra en la abstracción hacia 1953 y tiende a la simplificación y la geometrización, predominando en sus composiciones el círculo como forma geométrica. La mayoría de sus obras carecen de título, por lo que suelen reconocerse con una numeración que se les asigna.

Martín Chirino es uno de los representantes más destacados de la escultura abstracta española. Se centra en piezas de hierro forjado que él mismo denomina "herramientas poéticas e inútiles". La composición es siempre mínima y de una gran lógica en sus articulaciones.

                                                                        Feito

Manolo Millares reivindica el valor de la materia como vehículo de expresión, empleando diferentes materiales como escayolas o cuerdas. Se caracterizó por el uso de la arpillera (tejido de estopa muy basto usado para hacer sacos), que en principio ocupaba una parte de la superficie de la obra y finalmente, se convirtió en el soporte.
Dedicó especial atención al negro, ya que favorecía el efecto dramático que el artista pretendía lograr.

                                         Pablo Serrano

Manuel Rivera da gran importancia a los materiales                                                empleados. Incorpora la tela metálica en sus obras abstractas, lo que le permite trabajar el carácter espacial. Su carácter constructivo lo diferencia de la gestualidad del resto del grupo.

Antonio Saura se interesa por el trazo masivo, libre, violento y desgarrado y por una paleta cromática reducida al blanco y al negro. Un buen ejemplo es Crucifixión.

Antonio Suárez posee un lenguaje pictórico con gran carga violenta dominada por el rojo.

Juana Francés era la única mujer del grupo. Practica una pintura informalista de sobria paleta y empastes arenosos.




jueves, 10 de diciembre de 2020

Théophile Alexandre Steinlen



 Francia, 1859–1923

Théophile Alexandre Steinlen, uno de los artistas más conocidos y a la vez desconocidos de Montmartre de finales del siglo XIX. Su nombre quizás no suene a mucha gente, pero sus diseños y carteles son iconos de una época y una estética, llena de alegría, sentido del humor y valentía a la hora de experimentar en cuanto a conceptos y formas: una de las épocas más fascinantes de la historia del arte.

Steinlen empezó su carrera como diseñador y frecuentó el barrio de Montmartre en París, donde empezó también con la pintura y el dibujo. Las caricaturas también fueron su fuerte, pero lo que en realidad le dio la fama fueron sus extraordinarios carteles, los más populares y valorados de la historia del arte junto a los de Alfons Mucha y Toulouse-Lautrec.

Fue uno de esos artistas del Art Nouveau, que llevaría el diseño a las masas como una más de las artes mayores. Fueron buenos tiempos para el diseño publicitario. Publicitando algo, no hacía falta ni saber leer. Las imágenes lo decían todo, como bien sabía Steinlen en esos tiempos de felicidad postindustrial.

Steinlen es también conocido por su amor -obsesión podríamos decir- por los gatos. Gran parte de su obra se basó en representar de una u otra manera a los felinos.

Es sabido que Steinlen era un tipo bueno y generoso. Un artista conocido por tener auténticos ideales socialistas, de esos que sirven para amar a los más necesitados, porque todos somos iguales.

Y por supuesto amar también a los gatos, seres sin duda superiores, a juzgar por la gran cantidad de obra dedicada a ellos que nos dejó el gran Steinlen.

historia-arte

(CC) Miguel Calvo Santos, 17-04-2018

lunes, 7 de diciembre de 2020

Nicanor Piñole




Gijón (Asturias), 7.I.1878 – 18.I.1978. Pintor.

Fue, junto a Evaristo Valle, el principal responsable de la renovación del panorama artístico regional asturiano.

En 1892 comenzó sus estudios en la Escuela de San Fernando como discípulo de Carlos Haes y Antonio Muñoz Degrain, con el que obtuvo un premio de paisaje en 1897. A través de este último, ingresó en el estudio de Alejandro Ferrant, donde entabló amistad con los hermanos Valentín y Ramón Zubiaurre y Cristóbal Ruiz.

Tras un breve período en su ciudad natal, en 1900 se trasladó a Roma, donde compartió un estudio con Gili y Roig en Villa Straufera y fue asiduo del Círculo Internacional de Bellas Artes. Las experiencias vividas en Roma y su paso previo por París ejercieron una influencia determinante en su obra. En este período, su personalidad artística queda plenamente definida en Familia pobre que presentó a la Exposición de Arte Moderno celebrada en Roma en 1902, a la Nacional de 1904 y a la Internacional de Buenos Aires de 1910, donde obtuvo una Medalla de Bronce. 

El tema central es una maternidad recogida y melancólica en la que Piñole deja constancia de su opción estética, basada en la sobriedad cromática, con un dominio de tonos ocres delicadamente matizados, y una sabia aplicación de las manchas de color que estructuran sólidamente el conjunto de la composición.

En 1902 regresó a Gijón, donde estableció su residencia definitiva, alternándola con prolongadas visitas a Madrid, ciudad en la que frecuentó tanto el Círculo de Bellas Artes, como las tertulias madrileñas de renovación artística. En estos lugares, trabó amistad con figuras tan representativas como Santiago Rusiñol, Ricardo Baroja y Miguel Anselmo Nieto, entre otros.

Vinculado a los concejos de Gijón y Carreño, y muy especialmente a la Quinta de Chor, residencia estival del pintor, cultivó con asiduidad la pintura de paisaje al aire libre. Son obras de pequeño formato, pintadas al óleo sobre cartón, en las que el soporte adquiere protagonismo cuando la pincelada se alarga y aligera de materia, en contraste con otras zonas en las que el trazo es más rico en empaste, corto y dinámico.


Son visiones vitales y hedonistas, con una clara delimitación entre la zona ajardinada y la naturaleza abierta del valle de Prendes, que le servirán para desarrollar obras de mayor envergadura, alguna de las cuales presentó a la Exposición Nacional de 1904.


A partir de 1912, con motivo de sus excursiones al puerto de Tarna y Pajares, comenzó a pintar sus primeros paisajes de montaña, tema que será recurrente en su producción posterior y muy especialmente a partir de 1941, cuando inició su amistad con José Ramón Lueje y se integró en la Agrupación Montañera Astur Torrecerredo. En ellos parte de una observación rigurosa de la realidad, pero trasciende su descripción meticulosa, en favor de lo esencial de una naturaleza intensamente vivida.

El retrato es otro de los géneros que Piñole cultivó con mayor asiduidad. De primera época son una espléndida serie de retratos de su madre, Brígida Rodríguez Prendes, sus tíos, Manuel y Manuela Prendes, sus primos y amigos más íntimos, protagonistas absolutos de gran número de dibujos con los que el pintor perseguía la rápida


 Real Academia de la Historia 2018

martes, 1 de diciembre de 2020

Antonio Fontanesi




 Antonio Fontanesi (Reggio Emilia, 23 de febrero de 1818 – Turín, 17 de abril de 1882) fue un pintor y grabador italiano 

Fue un pintor de paisajes, su estilo fluido basado en el claroscuro  es de hecho particularmente eficaz en hacer variaciones atmosféricas,  gracias a la influencia de Corot y Barbizonniers, además 
 de Constable y Turner. Sin embargo, esto no impide que el color se manifieste con una riqueza y una libertad felizmente asociadas con las novedades artísticas del tiempo, pero con un acento inconfundiblemente “lombardo”.

Sus pinturas también muestran una gran capacidad evocadora y, según algunos críticos, melancólicas y románticas : de hecho, Fontanesi observa y estudia la realidad natural para buscar un motivo más profundo y universal y para Los sentimientos del alma humana: por esta razón puede ser considerado el pintor romántico italiano más sensible y uno de los más íntimamente participantes en el movimiento romántico europeo, junto con G. Carnovali.

Probablemente es uno de los mayores pintores italianos de los años 1800, pero desde hace mucho tiempo es desconocido para el público en general y  los críticos, a excepción del interés de algunos grandes artistas como Carlo Carrà.

También era un buen diseñador. Sus grabados y litografías se caracterizan por la misma investigación de los valores atmosféricos perseguidos en la pintura, con efectos de luz sintéticos y esenciales.

Nacido en Reggio Emilia, tuvo una infancia pobre y desfavorecida, que marcó con una vena melancólica e idealista toda su obra pictórica.

En 1832 se inscribió en la Escuela de Bellas Artes de Reggio y fue inmediatamente bendecido por el Profesor Prospero Minghetti, quien lo empujó a especializarse en el género escénico y decorativo y en la pintura mural.

En 1847 se trasladó a Turín para participar en la Primera Guerra de Independencia, luchando en los voluntarios lombardos de Garibaldi, pero la crudeza de la guerra lo obligó a exiliarse  primero en Lugano y luego, desde 1850 en Ginebra, donde se estableció hasta 1865 En este período, se puso en contacto con algunos pintores suizos, entre ellos Auguste Ravier, Alexandre Calame y Charles-François Daubigny, que empezaron a dedicarse a la pintura de paisajes y a abrirse al arte europeo. París (1855 y 1861), donde conoció a Corot y pintores naturalistas en la Escuela Barbizon y en Londres (1865), donde pudo admirar las obras de Turner, Constable y Gainsbourough.

En 1848, se unió a un grupo de voluntarios garibaldianos, que fueron a Milán para luchar con la Legión Manara, contra los austriacos. En 1859, volvió a unirse brevemente a las fuerzas armadas de Cavour en Bolonia.

En 1850, se trasladó a Ginebra, donde permaneció hasta 1865. Su principal área de interés fue la pintura de paisajes, que amplió después de visitar la Exposition Universelle de 1855 en París. En 1863, intentó instalarse en Londres, pero encontró poco trabajo. Completó una serie de acuarelas de pinturas en la Galería Nacional. Regresó a Florencia, donde se quedó con el pintor Cristiano Banti.

De esos viajes Fontanesi encontró confirmación de su interés por el paisaje:  introduciéndose en paisajes melancólicos, sentidos como una expresión del alma, según los principios del Romanticismo.

En 1861 estuvo en Florencia para asistir a la primera exposición nacional italiana y allí conoció a los macchiaioli, pero no fue influido.

En 1868 fue invitado a enseñar en la Academia de Bellas Artes de Lucca, y en 1869 obtuvo la silla de paisaje en la Real Academia Albertina de Turín.

En 1876 se fundó la  Escuela Técnica de Bellas Artes (Kobu Bijutsu Gakko),una escuela de arte de pintura y escultura, en Tokio bajo la supervisión del Ministerio de Industria. Esta fue la primera escuela de arte gubernamental fundada en Japón.

Por recomendación del ministro italiano,Conte Alessandro Fe, el gobierno Meiji contrató tres artistas italianos como consejeros extranjeros: Vicenzo Ragusa   para escultura; Antonio Fontanesi para dibujo y  Giovanni Cappelletti  para el curso preparatorio. 

Fontanesi Introdujo las técnicas de carboncillo y pintura al óleo a su alumnado japonés, que incluyó a Asai Chü y Yamamoto Hosui. También enseñó conceptos occidentales de perspectiva, anatomía y dibujo . Su carrera en Japón estuvo cortada de tajo por una enfermedad seria, que le forzó para regresar a Italia en 1878.

En 1878 volvió a su antiguo puesto  en Turín: en este momento pintó las últimas pinturas, fantásticas visiones de indefinidas plazas naturales

Después de intentar establecerse en Francia, permaneció en Turín hasta su muerte el 17 de abril de 1882.


domingo, 29 de noviembre de 2020

Martin Johnson Heade




Lumberville, 1819-Saint Augustine, 1904

El pintor norteamericano Martin Johnson Heade fue en sus comienzos retratista y se dedicó tardíamente a la pintura de paisaje. Durante sus años de formación viajó por Europa durante tres años. Este primer Grand Tour marcó el inicio de una vida ambulante que mantendría durante toda su existencia. Entre 1840 y 1859 vivió en Filadelfia, Nueva York, San Luis, Chicago, Trenton y Providence.
El segundo viaje a Europa, al final de la década de 1840, motivó un cambio en su estilo, que derivó hacia una pintura de género más sofisticada. Hacia 1859 se instaló en Nueva York; allí contactó con algunos paisajistas como Frederic E. Church, que sería su gran amigo de por vida, y comenzó a pintar paisajes. A pesar de que expuso en varias ocasiones en la National Academy of Design, nunca llegó a ser miembro, y tampoco participó de forma especial en el mundo artístico neoyorquino.
Su estilo maduro, de gran precisión y luminosidad e influido por la obra de Fitz Henry Lane, a quien posiblemente conoció, fue bautizado posteriormente como luminismo. Los numerosos paisajes de la calma y esplendor de la atmósfera de las marismas son las composiciones que más fama le han proporcionado. A Heade, estos campos pantanosos le brindaban la oportunidad de plasmar los cambios climáticos y lumínicos.
Animado quizás por su amigo Church, entre 1860 y 1870 Heade viajó en tres ocasiones a América Central y del Sur (Brasil, Colombia, Panamá y Jamaica). En estos viajes, además de paisajes, pintó flores y pájaros exóticos. De la combinación de estos motivos, salieron sus originales naturalezas muertas de orquídeas y colibríes sobre fondos de paisajes tropicales que han sido reconocidas como la parte más original de su obra.
En 1883, con sesenta y cuatro años, se casó y se trasladó a Saint Augustine, en Florida, donde siguió pintando las flores tropicales del lugar. Allí moriría años después completamente olvidado por el mundo artístico.




sábado, 28 de noviembre de 2020

Lorenzo Delleani




 Pollone, 1840 – Turín 1908) fue un pintor italiano.

Estudió en la Academia Albertina de Turín, alumno de Cesare Gamba e Carlo Arienti. Al principio, se dedicó a la pintura de historia recibiendo múltiples reconocimientos oficiales. En1874 expone en el Salón de París.
 Hacia fines de la década de los 70 se percibe un cambio progresivo de sus capacidades expresivas y su repertorio temático, hacia una renovada atención al estudio del verdadero paisaje. Con el inicio de los ochenta se dedica exclusivamente a la pintura en plein air, utilizando pinceladas densas que capturan la luz, adoptando como tema preferido paisajes piamonteses mostrados a través de los cambios de luz y de las estaciones.

En 1899 participa en Tercera Exposición Internacional de Arte de Venecia.

Su participación en la Bienal de Venecia en el año 1905 con alrededor de cuarenta obras y su partecipación en la Exposición Internazionale de Arte de Mónaco, en el mismo año, marcaron el éxito internacional del artista.

En Turín se ha nombrado una calle en su honor. El mismo reconocimiento ha recibido de las ciudades de Biella, NovaraChieriSantena y Milán.

Entre sus obras, se encuentran numerosos paisajes de montaña, caracterizados por colores brillantes y por una pincelada da colori brillanti e da una pennellata pastosa y rápida. Particularmente apreciadas por los coleccionistas son las obras del periodo entre 1883-1889. A Delleani no le gustaba pintar la ciudad sino paisajes naturales, sobre todo de la zona de Biella. Sus lugares preferidos fueron Turín, donde pasó muchos inviernos, Biella, Pollone y el castillo de Miradolo, casa del conde Cacherano di Bricherasio y en particular de la condesa Sofía, su alumna predilecta.

En el centenario de su muerte, se han establecido, al mismo tiempo y de manera coordinada, tres importantes muestras de su obra: "Delleani ed il suo tempo" en el Palacio Bricherasio en Turín, "Delleani ed il cenacolo di Sofia di Bricherasio" en el Castello de Miradolo en San Secondo di Pinerolo y "Delleani la vita e le opere" en el Museo del Territorio Biellese en Biella.